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2000-2002, Actualidad Ambiental.

Por Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS

Cada día cobra más fuerza la necesidad de comprender el papel del ambiente y sus recursos naturales en la economía nacional. De allí, surge la poco conocida y comprendida Contabilidad Ambiental (CA), una práctica que trata de incorporar el uso o agotamiento de los bienes y los servicios ambientales dentro de los Sistemas de Cuentas Nacionales (SCN).

Los SCN, promovidos por las Naciones Unidas para registrar la actividad de las economías de cada país, desafortunadamente no incluyen los gastos para proteger y recuperar el ambiente, así como tampoco los bienes y servicios no comercializados y el consumo del capital natural. Los datos del SCN se usan para calcular los principales indicadores económicos, incluyendo el Producto Interno Bruto (PIB) y las figuras para la balanza comercial.

Por ejemplo, difícilmente se incluyen en los indicadores económicos los costos destinados a prevenir los daños ambientales, tales como los filtros de las fábricas altamente contaminantes en zonas industriales próximas a centros urbanos o el equipamiento para la manipulación y almacenamiento de sustancias tóxicas en áreas agrícolas. Mucho menos, aquellos dirigidos a remediar tales daños, incluyendo los gastos de reemplazo de propiedades destruidas por altos niveles de contaminación en nuestras ciudades, o los gastos médicos derivados de intoxicaciones producto de un mal manejo de los plaguicidas en zonas como los Andes venezolanos.

Tampoco son incluidos los bienes y servicios que no se venden, pero que poseen un alto valor para las poblaciones humanas. Tal es el caso de los bosques protectores de las cuencas hidrográficas, que además de garantizar la conservación de las fuentes de agua, ayudan a mejorar el clima y disminuir la erosión.

En cuanto al Capital Natural, aquel que considera a la naturaleza como una forma de capital, los principios de contabilidad comercial contemplan el uso gradual de un bien como depreciación y no como ingreso. Sin embargo, el agotamiento de un bosque sometido a un manejo sostenido, es considerado como un ingreso y no como una pérdida.

Lejos de lo que algunos expertos piensan, la CA no trata sólo de un conjunto de datos agregados que vinculan el ambiente con la economía nacional, lo cual tendrá un impacto a largo plazo tanto en el desarrollo de políticas económicas como ambientales.

La CA está directamente relacionada con los costos del uso o aprovechamiento de los recursos naturales, así como también de mitigación o remediación de los daños ambientales ocasionados por el desarrollo incontrolado. Inclusive, algunos autores también incluyen los “costos de mantenimiento”; aquellos que un país como Venezuela debería realizar para asegurar la sustentabilidad de su desarrollo.

De allí que la CA sea un instrumento oportuno y necesario para entender la importancia de los recursos naturales y el ambiente, resaltando su contribución al bienestar de los seres humanos, base del desarrollo sustentable.

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