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Conservación
y Desarrollo Sostenible en Venezuela Visión de la Sociedad Civil en la Implementación de la Agenda 21
Evaluación del Cumplimiento de la Agenda 21 Sección IV. Medios para la Puesta en Práctica Recursos y mecanismos de financiamiento Ciencia para el desarrollo sostenible Educación, capacitación y toma de conciencia Mecanismos nacionales y cooperación internacional Arreglos institucionales internacionales Instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales Información para la adopción de decisiones Recursos
y mecanismos de financiamiento Pese al
ingreso per cápita de Venezuela y las opciones
internacionales de financiamiento, las dificultades
institucionales, políticas y financieras acontecidas en esta
última década y los crecientes niveles de pobreza que abren
la brecha de la inequidad social y diversifican las
prioridades de atención, han hecho que 93.4% de los
entrevistados considere como limitado su progreso. Sin embargo,
diversos han sido los esfuerzos adelantados para alcanzar este
objetivo, como los nuevos proyectos del Fondo Ambiental Global
(GEF) emprendidos en Venezuela, tanto en el Delta del Orinoco
como en Los Llanos, por citar algunos, así como la
"sobremarcha ecológica", iniciada por el MARN para
apoyar diversas obras y proyectos de alcance nacional.
También destaca el Proyecto "Fortalecimiento del Sistema
de Parques Nacionales" financiado por el Banco Mundial y
ejecutado por INPARQUES. A nivel no
gubernamental, destaca el esfuerzo del Centro Internacional de
Desarrollo de Aguas y Tierras (CIDIAT), organización que en
los últimos 5 años, con el apoyo de la Agencia Alemana de
Cooperación Técnica (GTZ), ha capacitado a más de 6.404
profesionales: 5.293 venezolanos y 1.111 de otros países de
Latinoamérica y El Caribe, incrementando las capacidades de
asistencia técnica, documentación, investigación,
capacitación y los conocimientos técnicos en distintas
áreas relativas a la sustentabilidad. Sin embargo,
las necesidades programáticas y los desafíos de
conservación para la promoción del desarrollo sustentable,
determina estos medios como de alta y muy alta prioridad
(80%), seguida de 15.6% que los considera de baja a muy baja
prioridad, y 4.4% como media. La
transferencia de tecnologías, transversal a muchos de los
principios de la Agenda 21, fue considerada como limitada por
76.8% de los participantes consultados, en tanto que 23.2%
señalan importantes logros o avances en esta materia. Sobre este
último punto destacan la incorporación de procesos y
tecnologías ecológicamente racionales en las actividades
productivas, como es el caso de la cada vez más frecuente
certificación de empresas con las series ISO 9000 y 14000; el
desarrollo de mecanismos de desarrollo limpio; la producción
ecoeficiente de diversas empresas a nivel nacional y la
diversificación de la agricultura orgánica, entre otras. Asimismo,
FUNDAGREA y FUNDABITAT han desarrollado e implementado
proyectos con Tecnologías Apropiadas y Sistemas de
Información para grupos populares. Por su parte FUNDABITAT ha
estructurado las bases para la puesta en marcha de la RETAM
–Red de Tecnologías Apropiadas de la Amazonía-, con
énfasis en construcción, saneamiento básico ambiental y
energías alternas, para concretar el objetivo de aumentar los
conocimientos y el intercambio de experiencias entre las
poblaciones de las diversas regiones amazónicas con un
aprovechamiento integral de los recursos propios. Dada su
importancia, 67.5% la considera alta a muy alta, seguida de
20% como media y 12.5% de baja a muy baja. Ciencia
para el desarrollo sostenible Este
principio se relaciona muy directamente con el grupo de la
comunidad científica y tecnológica, razón por la cual
presenta un alto porcentaje de avance o logro (34.9%), sin
embargo, 65.1% de los consultados opina que aún se confrontan
serias limitaciones para su efectivo progreso. Durante esta
década destaca bajo revisión la elevación de la gestión de
la ciencia y tecnología a rango ministerial, antes Consejo
Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas, así
como el apoyo financiero en áreas prioritarias enmarcadas en
una visión de desarrollo sustentable. En este
punto merecen destacarse los esfuerzos realizados por
diferentes organizaciones para generar publicaciones de
referencia importantes en el área, tales como: Primer Informe
de Venezuela sobre Diversidad Biológica editado por la
Oficina Nacional de Diversidad Biológica, MARN (2000),
Estrategia Nacional sobre Diversidad Biológica y su Plan de
Acción, MARN (2001), Libro Rojo de la Fauna Venezolana
editado por PROVITA y la Fundación Polar, Mamíferos de
Venezuela (Linares, 1998) patrocinada por la Sociedad
Conservacionista Audubon de Venezuela y BP Venezuela, Manual
de Monitoreo del Sistema Nacional de Parques (Sharpe, 1998),
Ciencia y Conservación en el Sistema de Parques Nacionales de
Venezuela (Novo et al, 1997). También merece mencionarse el
Libro Rojo de la Flora de Venezuela elaborado por la
Fundación Instituto Botánico de Venezuela que esta en la
actualidad en proceso de edición. Por lo
anteriormente expuesto, 69% de las organizaciones consultadas
le confieren de alta a muy alta prioridad, 19% le confieren de
baja a muy baja prioridad y 12% una prioridad media. Educación,
capacitación y toma de conciencia La
educación como proceso permanente, progresivo y coherente,
dirigido a la formación de valores, conocimientos y
conductas, cónsonas con la conservación ambiental y el
desarrollo sustentable, fue valorado por los entrevistados
como limitado (69%), pese a que 31% reconocer importantes
avances o logros. En esta
área destacan diversos programas de capacitación y
organización comunitaria para el uso sostenible de los
recursos (incorporación de redes
cooperativas-agroalimentarias), desarrolladas tanto por el
sector público como las ONG, además de la incorporación de
la temática ambiental regional en el diseño curricular de
educación preescolar, básica y diversificada, pese a que
aún no se ha logrado su incorporación formal a nivel
universitario, salvo algunas excepciones, como la Universidad
Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (UNELLEZ). Fundación
Tierra Viva, por ejemplo, ha ejecutado 4 programas en los
estados: Aragua, Carabobo, Falcón y Delta Amacuro, todos
ellos apuntando a contribuir al desarrollo sustentable a
través de metodologías educativas que promuevan la
conservación de los recursos y el mejoramiento de la calidad
de vida, fomentando alianzas y proyectos participativos.
Igualmente destacan los esfuerzos adelantados por EcoNatura,
Fundación La Salle, Ecojuegos y VITALIS en la formación de
valores y conocimientos cónsonos con la conservación
ambiental y el desarrollo. De igual
forma, durante esta década destaca el crecimiento en el
número y cobertura de los espacios de difusión de temas
ambientales a nivel nacional, regional y local, en los
diferentes medios de comunicación, pese a que los mismos han
venido decreciendo en forma dramática durante los últimos
años, razón por la cual VITALIS ha emprendido diversas
acciones para revertir esta tendencia, tales como las columnas
en medios impresos como El Globo y diversos reportajes en
Ultimas Noticias, además de secciones especiales en diversas
revistas y programas radiales. También
destacan algunas iniciativas municipales y empresariales, para
la formación ciudadana, mediante brigadas ecológicas y
grupos de participación. Sin embargo, su continuidad en el
tiempo e impacto en la solución de los problemas ambientales,
continúan sin ser evaluados para medir su efectividad. En materia
de capacitación destacan nuevas oportunidades de formación
ambiental especializada, incluyendo postgrados dedicados a la
formación jurídica, educativo-ambiental y gerencial. Dada su
importancia en la movilización de la ciudadanía para la
atención y respuesta ante muchos de los conflictos que
limitan la sostenibilidad del desarrollo, 88% de las
organizaciones consultadas consideran esta estrategia de alta
a muy alta prioridad, seguida de 8% de baja a muy baja y 4%
media. Mecanismos
nacionales y cooperación internacional Tal y como
se describiera anteriormente, la cooperación internacional
fue durante muchos años una extraordinaria herramienta para
apoyar la gestión ambiental y el desarrollo en Venezuela. Por
ello, 74.4% de los consultados opina que la misma se ha
limitado, cifra que contrasta con los logros y avances
aseverados por 25.6% de los entrevistados. Cabe
mencionar que desde Río 92, la cooperación bilateral en
Venezuela ha disminuido, en tanto que la multilateral se ha
especializado en temas e iniciativas específicas de apoyo
financiero y técnico. A ello se suma la baja capacidad
instalada en el país para generar y negociar propuestas,
situación que se complica debido a la duplicación de
esfuerzos entre diferentes dependencias oficiales y al
Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela que confunde a los
inversionistas internacionales al considerar a la nación como
un país rico que no es prioridad en la mayoría de los
escenarios de inversión. Entre las
agencias, organismos bilaterales y multilaterales y
organizaciones no gubernamentales internacionales que han
venido apoyando los esfuerzos de conservación y desarrollo en
Venezuela, destacan el Fondo de Cooperación de la Embajada
Británica, la Agencia de Cooperación Española, la Unión
Europea, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre y el Servicio
de Parques Nacionales, ambos de Estados Unidos de América,
Wildlife Conservation Society, The Nature Conservancy y World
Wide Fund for Nature (Internacional) y World Wildlife Fund. Por ello,
68% de los consultados considera el tema de alta a muy alta
prioridad, seguido de 21% como media y 11% de baja a muy baja. Arreglos
institucionales internacionales En relación
a la integración de las cuestiones ambientales y el
desarrollo en los planos nacional, subregional, regional e
internacional, 74.4% de los consultados opina que se encuentra
en proceso pero con limitaciones para su alcance en Venezuela,
en tanto que 25.6% resalta importantes logros o avances en
esta materia. Desde la
década de los 50, Venezuela reconoce la cooperación como el
medio más conveniente para fortalecer los vínculos entre los
países y, en función de ello, declara su propósito de
contribuir a hacer efectiva esa cooperación mediante
fórmulas prácticas para la solución de problemas que
afecten el bienestar de los pueblos (Ley sobre Cooperación
Internacional). La agenda
ambiental internacional debe ser permanentemente analizada
para identificar y aprovechar los beneficios que de éstas
negociaciones se derivan. Asímismo, se deben identificar y
desarrollar mecanismos para evaluarlos y los compromisos
asumidos deben obedecer a un consenso nacional. En relación
a su prioridad, 65% los considera de muy alta a alta
prioridad, 28% de media y 7% de baja a muy baja. Instrumentos
y mecanismos jurídicos internacionales La mitad de
los consultados (50%) refiere importantes avances o logros en
esta materia, en tanto que la otra mitad indica que aún
persisten limitaciones para su logro, las cuales se
manifiestan en la falta de ratificación de convenios
internacionales cuya dimisión afectaría notablemente a la
Nación y en el caso de convenios ratificados, su
implementación es siempre lenta y difícil de cumplir por las
causas antes expresadas. Su prioridad
es considerada de alta a muy alta (68%), seguida por media
(22%) y baja a muy baja (10%). Información
para la adopción de decisiones En muchas de
las preguntas consultadas, los entrevistados resaltaron las
limitaciones en el acceso a la información, por lo cual 83%
considera que existen importantes limitaciones para su exitosa
puesta en marcha en el país. Vale
resaltar la necesidad de un efectivo sistema de estadísticas
e indicadores ambientales y la dispersión documental de los
centros de referencia del MARN e INPARQUES, así como del
resto de las organizaciones oficiales, con excepción de
contadas organizaciones. Un elemento
positivo que destaca en este período es la creación y
diversificación de los Infocentros a nivel nacional,
adscritos al Ministerio de Ciencia y Tecnología, y una
reciente iniciativa del MARN, en la cual se pretende
centralizar los diversos centros de documentación y
bibliotecas adscritos al MARN, los cuales se encuentran en
toda la geografía nacional. En relación
a su prioridad, 73% de los entrevistados la consideran alta a
muy alta, seguida de 20% como baja a muy baja, y 7% media. |