Conservación y Desarrollo Sostenible en Venezuela   1992-2002

Visión de la Sociedad Civil en la Implementación de la Agenda 21

Evaluación del Cumplimiento de la Agenda 21

Sección IV. Medios para la Puesta en Práctica

Recursos y mecanismos de financiamiento

Transferencia de tecnología

Ciencia para el desarrollo sostenible

Educación, capacitación y toma de conciencia

Mecanismos nacionales y cooperación internacional

Arreglos institucionales internacionales

Instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales

Información para la adopción de decisiones

Recursos y mecanismos de financiamiento

Pese al ingreso per cápita de Venezuela y las opciones internacionales de financiamiento, las dificultades institucionales, políticas y financieras acontecidas en esta última década y los crecientes niveles de pobreza que abren la brecha de la inequidad social y diversifican las prioridades de atención, han hecho que 93.4% de los entrevistados considere como limitado su progreso.

Sin embargo, diversos han sido los esfuerzos adelantados para alcanzar este objetivo, como los nuevos proyectos del Fondo Ambiental Global (GEF) emprendidos en Venezuela, tanto en el Delta del Orinoco como en Los Llanos, por citar algunos, así como la "sobremarcha ecológica", iniciada por el MARN para apoyar diversas obras y proyectos de alcance nacional. También destaca el Proyecto "Fortalecimiento del Sistema de Parques Nacionales" financiado por el Banco Mundial y ejecutado por INPARQUES.

A nivel no gubernamental, destaca el esfuerzo del Centro Internacional de Desarrollo de Aguas y Tierras (CIDIAT), organización que en los últimos 5 años, con el apoyo de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ), ha capacitado a más de 6.404 profesionales: 5.293 venezolanos y 1.111 de otros países de Latinoamérica y El Caribe, incrementando las capacidades de asistencia técnica, documentación, investigación, capacitación y los conocimientos técnicos en distintas áreas relativas a la sustentabilidad.

Sin embargo, las necesidades programáticas y los desafíos de conservación para la promoción del desarrollo sustentable, determina estos medios como de alta y muy alta prioridad (80%), seguida de 15.6% que los considera de baja a muy baja prioridad, y 4.4% como media.

Transferencia de tecnología

La transferencia de tecnologías, transversal a muchos de los principios de la Agenda 21, fue considerada como limitada por 76.8% de los participantes consultados, en tanto que 23.2% señalan importantes logros o avances en esta materia.

Sobre este último punto destacan la incorporación de procesos y tecnologías ecológicamente racionales en las actividades productivas, como es el caso de la cada vez más frecuente certificación de empresas con las series ISO 9000 y 14000; el desarrollo de mecanismos de desarrollo limpio; la producción ecoeficiente de diversas empresas a nivel nacional y la diversificación de la agricultura orgánica, entre otras.

Asimismo, FUNDAGREA y FUNDABITAT han desarrollado e implementado proyectos con Tecnologías Apropiadas y Sistemas de Información para grupos populares. Por su parte FUNDABITAT ha estructurado las bases para la puesta en marcha de la RETAM –Red de Tecnologías Apropiadas de la Amazonía-, con énfasis en construcción, saneamiento básico ambiental y energías alternas, para concretar el objetivo de aumentar los conocimientos y el intercambio de experiencias entre las poblaciones de las diversas regiones amazónicas con un aprovechamiento integral de los recursos propios.

Dada su importancia, 67.5% la considera alta a muy alta, seguida de 20% como media y 12.5% de baja a muy baja.

Ciencia para el desarrollo sostenible

Este principio se relaciona muy directamente con el grupo de la comunidad científica y tecnológica, razón por la cual presenta un alto porcentaje de avance o logro (34.9%), sin embargo, 65.1% de los consultados opina que aún se confrontan serias limitaciones para su efectivo progreso.

Durante esta década destaca bajo revisión la elevación de la gestión de la ciencia y tecnología a rango ministerial, antes Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas, así como el apoyo financiero en áreas prioritarias enmarcadas en una visión de desarrollo sustentable.

En este punto merecen destacarse los esfuerzos realizados por diferentes organizaciones para generar publicaciones de referencia importantes en el área, tales como: Primer Informe de Venezuela sobre Diversidad Biológica editado por la Oficina Nacional de Diversidad Biológica, MARN (2000), Estrategia Nacional sobre Diversidad Biológica y su Plan de Acción, MARN (2001), Libro Rojo de la Fauna Venezolana editado por PROVITA y la Fundación Polar, Mamíferos de Venezuela (Linares, 1998) patrocinada por la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela y BP Venezuela, Manual de Monitoreo del Sistema Nacional de Parques (Sharpe, 1998), Ciencia y Conservación en el Sistema de Parques Nacionales de Venezuela (Novo et al, 1997). También merece mencionarse el Libro Rojo de la Flora de Venezuela elaborado por la Fundación Instituto Botánico de Venezuela que esta en la actualidad en proceso de edición.

Por lo anteriormente expuesto, 69% de las organizaciones consultadas le confieren de alta a muy alta prioridad, 19% le confieren de baja a muy baja prioridad y 12% una prioridad media.

Educación, capacitación y toma de conciencia

La educación como proceso permanente, progresivo y coherente, dirigido a la formación de valores, conocimientos y conductas, cónsonas con la conservación ambiental y el desarrollo sustentable, fue valorado por los entrevistados como limitado (69%), pese a que 31% reconocer importantes avances o logros.

En esta área destacan diversos programas de capacitación y organización comunitaria para el uso sostenible de los recursos (incorporación de redes cooperativas-agroalimentarias), desarrolladas tanto por el sector público como las ONG, además de la incorporación de la temática ambiental regional en el diseño curricular de educación preescolar, básica y diversificada, pese a que aún no se ha logrado su incorporación formal a nivel universitario, salvo algunas excepciones, como la Universidad Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (UNELLEZ).

Fundación Tierra Viva, por ejemplo, ha ejecutado 4 programas en los estados: Aragua, Carabobo, Falcón y Delta Amacuro, todos ellos apuntando a contribuir al desarrollo sustentable a través de metodologías educativas que promuevan la conservación de los recursos y el mejoramiento de la calidad de vida, fomentando alianzas y proyectos participativos. Igualmente destacan los esfuerzos adelantados por EcoNatura, Fundación La Salle, Ecojuegos y VITALIS en la formación de valores y conocimientos cónsonos con la conservación ambiental y el desarrollo.

De igual forma, durante esta década destaca el crecimiento en el número y cobertura de los espacios de difusión de temas ambientales a nivel nacional, regional y local, en los diferentes medios de comunicación, pese a que los mismos han venido decreciendo en forma dramática durante los últimos años, razón por la cual VITALIS ha emprendido diversas acciones para revertir esta tendencia, tales como las columnas en medios impresos como El Globo y diversos reportajes en Ultimas Noticias, además de secciones especiales en diversas revistas y programas radiales.

También destacan algunas iniciativas municipales y empresariales, para la formación ciudadana, mediante brigadas ecológicas y grupos de participación. Sin embargo, su continuidad en el tiempo e impacto en la solución de los problemas ambientales, continúan sin ser evaluados para medir su efectividad.

En materia de capacitación destacan nuevas oportunidades de formación ambiental especializada, incluyendo postgrados dedicados a la formación jurídica, educativo-ambiental y gerencial.

Dada su importancia en la movilización de la ciudadanía para la atención y respuesta ante muchos de los conflictos que limitan la sostenibilidad del desarrollo, 88% de las organizaciones consultadas consideran esta estrategia de alta a muy alta prioridad, seguida de 8% de baja a muy baja y 4% media.

Mecanismos nacionales y cooperación internacional

Tal y como se describiera anteriormente, la cooperación internacional fue durante muchos años una extraordinaria herramienta para apoyar la gestión ambiental y el desarrollo en Venezuela. Por ello, 74.4% de los consultados opina que la misma se ha limitado, cifra que contrasta con los logros y avances aseverados por 25.6% de los entrevistados.

Cabe mencionar que desde Río 92, la cooperación bilateral en Venezuela ha disminuido, en tanto que la multilateral se ha especializado en temas e iniciativas específicas de apoyo financiero y técnico. A ello se suma la baja capacidad instalada en el país para generar y negociar propuestas, situación que se complica debido a la duplicación de esfuerzos entre diferentes dependencias oficiales y al Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela que confunde a los inversionistas internacionales al considerar a la nación como un país rico que no es prioridad en la mayoría de los escenarios de inversión.

Entre las agencias, organismos bilaterales y multilaterales y organizaciones no gubernamentales internacionales que han venido apoyando los esfuerzos de conservación y desarrollo en Venezuela, destacan el Fondo de Cooperación de la Embajada Británica, la Agencia de Cooperación Española, la Unión Europea, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre y el Servicio de Parques Nacionales, ambos de Estados Unidos de América, Wildlife Conservation Society, The Nature Conservancy y World Wide Fund for Nature (Internacional) y World Wildlife Fund.

Por ello, 68% de los consultados considera el tema de alta a muy alta prioridad, seguido de 21% como media y 11% de baja a muy baja.

Arreglos institucionales internacionales

En relación a la integración de las cuestiones ambientales y el desarrollo en los planos nacional, subregional, regional e internacional, 74.4% de los consultados opina que se encuentra en proceso pero con limitaciones para su alcance en Venezuela, en tanto que 25.6% resalta importantes logros o avances en esta materia.

Desde la década de los 50, Venezuela reconoce la cooperación como el medio más conveniente para fortalecer los vínculos entre los países y, en función de ello, declara su propósito de contribuir a hacer efectiva esa cooperación mediante fórmulas prácticas para la solución de problemas que afecten el bienestar de los pueblos (Ley sobre Cooperación Internacional).

La agenda ambiental internacional debe ser permanentemente analizada para identificar y aprovechar los beneficios que de éstas negociaciones se derivan. Asímismo, se deben identificar y desarrollar mecanismos para evaluarlos y los compromisos asumidos deben obedecer a un consenso nacional.

En relación a su prioridad, 65% los considera de muy alta a alta prioridad, 28% de media y 7% de baja a muy baja.

Instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales

La mitad de los consultados (50%) refiere importantes avances o logros en esta materia, en tanto que la otra mitad indica que aún persisten limitaciones para su logro, las cuales se manifiestan en la falta de ratificación de convenios internacionales cuya dimisión afectaría notablemente a la Nación y en el caso de convenios ratificados, su implementación es siempre lenta y difícil de cumplir por las causas antes expresadas.

Su prioridad es considerada de alta a muy alta (68%), seguida por media (22%) y baja a muy baja (10%).

Información para la adopción de decisiones

En muchas de las preguntas consultadas, los entrevistados resaltaron las limitaciones en el acceso a la información, por lo cual 83% considera que existen importantes limitaciones para su exitosa puesta en marcha en el país.

Vale resaltar la necesidad de un efectivo sistema de estadísticas e indicadores ambientales y la dispersión documental de los centros de referencia del MARN e INPARQUES, así como del resto de las organizaciones oficiales, con excepción de contadas organizaciones.

Un elemento positivo que destaca en este período es la creación y diversificación de los Infocentros a nivel nacional, adscritos al Ministerio de Ciencia y Tecnología, y una reciente iniciativa del MARN, en la cual se pretende centralizar los diversos centros de documentación y bibliotecas adscritos al MARN, los cuales se encuentran en toda la geografía nacional.

En relación a su prioridad, 73% de los entrevistados la consideran alta a muy alta, seguida de 20% como baja a muy baja, y 7% media.

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