PIÑERO, UN HITO DE CONSERVACIÓN Y DESARROLLO
EN PELIGRO DE DESAPARECER
Por Edgar Useche
Hato Piñero es un predio rústico que se encuentra demarcado entre las coordenadas Universal Transversa de Mercator (UTM), Norte 602186 E, 954896 N; Sur 608926 E 954896 N; Este 613010 E 979452 N y Oeste 578463 E 991377 N, formando un triángulo invertido en el extremo sur oriental del Estado Cojedes. Desde el punto de vista político Piñero se localiza en el Municipio Girardot del Estado Cojedes; forma parte de la Provincia Fisiográfica de los Llanos. Dentro de la referida Provincia, Hato Piñero se inserta en la región natural conocida como los Llanos Centro Occidentales; dicha región ha sido subdividida en tres subregiones en función de las características relacionadas con: las alturas relativas a nivel del mar, paisajes predominantes y por su mayor o menor capacidad de evacuación de los excesos de aguas superficiales que se producen por la acción combinada de la lluvia y el desborde local o generalizado de los ríos y caños que las drenan. De hecho Piñero presenta una estacionalidad marcada que define dos períodos al año: lluvia-sequía; las tres cuartas partes de las 80.000 Has. que conforman el espacio territorial del predio, se mantienen inundadas durante unos seis meses, lo cual está asociado con el régimen pluviométrico y la compleja red hidrográfica que caracteriza al hato. Desde el punto de vista hidrográfico el hato es drenado por 4 ríos: el Cojedes y el Portuguesa que a su vez constituyen sus linderos occidentales; el río Chirgua como lindero natural que conforma el limite oriental y que a su vez es el hito que separa a Cojedes con el Estado Guárico; el río Pao que escurre, hacia el sur franco, en el tercio oriental. Las aguas drenan en sentido norte-sur, formando una compleja red integrada por dichos ríos, lagunas, caños, bajíos y esteros, lo que conlleva que en el extremo sur del predio, donde convergen dichas aguas, se forme una gran extensión que constituye un importante humedal, reservorio de un sin número de aves acuáticas y de componentes de la diversidad biológica, donde se destacan elementos naturales que son objeto de tutela jurídica a nivel internacional (Convencion de RAMSAR) y que comprometen al Estado Venezolano.
En Piñero existe una porción importante de Bosque de Galería o Bosques Ribereños, cuya sobrevivencia depende de la disponibilidad hídrica y de los nutrientes, lo que los hace siempre verdes; los componentes de la flora están representados por formaciones arbóreas donde existe un intercambio genético constante, dentro de la formación y entre ésta y las comunidades contiguas, elementos que tienen que tomarse en cuenta en el momento de establecer alguna estrategia encaminada a favorecer el intercambio genético entre poblaciones aisladas, de manera de evitar el incremento del lastre genético y con ello enfrentar de manera efectiva la extinción de especies por efecto de aislamiento. El MARN (ob.cit) en el informe sobre Diversidad Biológica reseña que: “El grado de amenaza de los bosques ribereños es grande en muchas regiones centrales del paés,…”(p. 59). En este orden de ideas, es pertinente traer a colación lo expresado por Catalán (1993) en cuanto a que después del Estado Portuguesa (4,08%), la entidad federal con mayor tasa de deforestación, en un período de 13 años, es precisamente Cojedes (3,81%).
Venezuela es Parte Contratante de la “Convención para la Protección de la Flora, de la Fauna y de las Bellezas Escénicas Naturales de los Países de América”, conocida en el lenguaje coloquial como “Convención de Washington”, este instrumento jurídico estableció las bases legales y conceptuales sobre las cuales la mayoría de los países de la Región desarrollaron un conjunto de figuras para la gestión de las áreas naturales y al mismo tiempo se dio nacimiento al ordenamiento jurídico ambiental destinado a la conservación, en su acepción más amplia, de dichas áreas por la importancia de los recursos naturales que ellas albergan, particularmente de la flora y de la fauna silvestre. En este orden de ideas, es pertinente tener presente la alta diversidad de flora y de fauna silvestre que conforman el acervo natural de Hato Piñero.
Aspecto de singular importancia del Convenio en cuestión, lo constituye el hecho que el mismo contempla la adopción de medidas apropiadas para la protección de aves migratorias, que por su valor económico y estético pudieran ser utilizadas en beneficio de la investigación científica o la recreación, en este estado de desarrollo del presente documento es oportuno señalar que durante el cambio de fotoperíodo que se hace manifiesto durante el final del año, en Norteamérica, se produce la migración de algunas especies de aves hacia el sur del continente, y es preciso mencionar que Hato Piñero constituye una de las áreas del territorio nacional que ofrece condiciones ecológicas que favorecen la llegada de 14 especies de avifauna, estas son un recurso sobre el cual se fundamenta, parcialmente, el desarrollo del ecoturismo como un instrumento que permite la diversificación de la economía con el ingreso de divisas al país. Esta realidad, pudiera ser tomada en cuenta por parte de los propietarios de tierras en la definición de alianzas estratégicas, por la vía de la creación de cooperativas de ecoturismo, encaminadas al desarrollo sustentable de áreas económicamente deprimidas.
La labor de conservación del patrimonio natural de Hato Piñero ha permitido que componentes de la Diversidad Biológica puedan sobrevivir sin ninguna amenaza de origen antrópico, de singular importancia es la presencia de la especie paují copete de pluma (Crac daubentoni), la cual habita fundamentalmente en los bosques primarios y hoy en día es el crecido más amenazado que existe al norte del Orinoco (Strahl y Silva, 1997), es la única especie de paují que no habita en los bosques húmedos sino en bosques secos deciduos de tierras bajas, es indicadora del nivel de conservación de los hábitats que ocupa.
Cuando se produce la fragmentación del hábitat fundamentalmente derivada de la deforestación, con fines de ampliación de la frontera agropecuaria y de asentamientos humanos, la especie migra en busca de mejores condiciones, lo que sin duda es una prueba inequívoca del esfuerzo de conservación que se ha realizado en Piñero. Otro componente de la fauna silvestre que es emblemático en Piñero lo representa la especie danta o tapir (Tapirus terrestris) cuya población puede considerarse relictual en los llanos centrales del país; no de menor importancia es la presencia del caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius), por citar algunos componentes faunísticos.
En relación a la flora es irrefutable la labor de conservación efectuada, de hecho hasta el momento el inventario cualitativo arroja el siguiente resultado: 1) helechos acuáticos, el 100% de las especies (11) con distribución geográfica en Cojedes se localizan en Piñero; 2) el 100% de las especies de bromelias que existen en Cojedes también se registran en el predio; 3) el 100% de las especies de dorstenia (3) de la entidad federal han sido colectadas; 4) el 91% de las especies (11) de las lugwigia reportadas para Cojedes (17)se encuentran registradas para Piñero; 5) el 75% de las strychnos y el 71% de las utricularias del Estado están presentes también en Piñero. Como dato adicional es de referirse que se han colectado 5 ejemplares de posibles nuevos aportes para la ciencia, lo cual es un hito de singular importancia y refleja una vez más los esfuerzos de conservación emprendidos. Estos registros se encuentran en el Herbario de la Estación Biológica de Hato Piñero y están a la disposición de los investigadores.
Ello es un aporte tangible del sector privado a la conservación del patrimonio natural del país y, sin duda alguna, se está cumpliendo con los extremos legales del Convenio sobre Diversidad Biológica, el cual reconoce que los mayores esfuerzos de conservación que deben realizar los países es la Conservación In Situ de los ecosistemas.
Complementariamente es de hacer notar que Hato Piñero cuenta con un instrumento de gestión ambiental como lo es el “Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso para la Conservación”, tesis de Maestría en Gerencia Ambiental que recibió la máxima calificación y obtuvo Orden de Publicación y Mención Honorífica. Este instrumento es único en el sector privado a nivel nacional y establece las directrices, programas y proyectos que deben realizarse tanto en el área ganadera, de ecoturismo, educación ambiental, investigación y conservación. En el instrumento se puntualizan las restricciones al uso des espacio, lo cual ha sido una decisión voluntaria proveniente de los propietarios de Piñero.
El bosque primario de “Los Caballos”, enclavado en el sector meridional del hato, es uno de los pocos bosques que quedan en el país y que presta un servicio ambiental de primera magnitud en la captación y consecuente secuestro de carbono, aspecto contemplado en el Protocolo de Kyoto del cual Venezuela se hizo Parte Contratante recientemente.
Los humedales que se localizan en la porción sur de Piñero cumplen con el espíritu de la “Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente como hábitat de Aves Acuáticas” (Convención de Ramsar), en cuanto a que su fundamentación es la creación de áreas o zonas húmedas que garanticen hábitats ecológicamente apropiados para las aves acuáticas. Actualmente el Convenio orienta su acción programática hacia la conservación de los humedales como reservorio de recursos hídricos, aspectos estos que caracterizan a la porción sur de Hato Piñero.
Estas ejecutorias en materia ambiental, han estado armonizadas con el desarrollo ganadero, lo que ha dado lugar a la creación de un ganado compuesto, con alto valor híbrido, sobre la base genética de varias razas y del ganado criollo, casi extinto a nivel de América, determinando gran adaptabilidad y alto rendimiento, lo que es significativo en tierras con baja vocación agrícola asociada a las características de acidez de los suelos. Ello ha sido posible en virtud de las investigaciones realizadas con pastos seleccionados y mediante el empleo de la inseminación artificial de manera de garantizar el éxito reproductivo.
Como puede apreciarse, Piñero cumple una labor productiva, social y ambiental (las tres dimensiones del desarrollo sustentable) de primer orden que debe perdurar en el tiempo, ya que innegablemente se contribuye con la seguridad agroalimentaria del país y la vigencia efectiva de los Derechos Ambientales, dando cumplimiento con el principio de corresponsabilidad contenido en el articulo 127 de la Carta Magna. Por lo que sería un exabrupto calificar que parte de las tierras de Piñero sean ociosas.
“LA IGNORANCIA, LA CODICIA Y EL MATERIALISMO ESTAN ACABANDO CON LAS MARAVILLAS DE LA NATURALEZA” (PENSAMIENTO DE ANTONIO JULIO BRANGER)