Venezuela está en la novena posición del mundo en mayor diversidad de animales, plantas y ecosistemas y el séptimo en el planeta en mayor diversidad de aves. A nivel de ecosistemas, destaca por su especial condición geográfica de ser al mismo tiempo Amazónico, Andino, Atlántico, Caribeño y Llanero, una real expresión del neotrópico, con una diversidad de ambientes que van desde nieves perpetuas en los Andes, hasta zonas desérticas o semi desérticas en Falcón, pasando por una enorme variedad de hábitat que incluyen arrecifes coralinos, sabanas, tepuyes y morichales, entre muchos otros.
En nuestro país se han descrito al menos 117 mil especies, lo cual representa alrededor del 9% del total de animales y plantas descritas en la tierra, número que pudiera incrementarse en la medida que se continúen y profundicen los estudios científicos.
Desde el punto de vista de su gente, Venezuela también se luce ante el mundo por su diversidad étnica y cultural. Posee al menos 315 mil indígenas, localizados principalmente en los Estados Zulia, Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, que en su conjunto, representan el 1.5% de la población total del país. Por otro lado, al complejo y heterogéneo poblamiento hispánico, se agregan los descendientes de las etnias negras que desde Africa llegaron a Venezuela, procesos que en su conjunto, hacen de nuestra composición poblacional una estructura admirable.
Económicamente hablando, los países mas ricos en biodiversidad suelen estar entre los más pobres, "debido fundamentalmente a que no han sabido valorar la diversidad de animales, plantas y ecosistemas que poseen, como una herramienta fundamental para generar riqueza".
La pobreza describe un amplio rango de circunstancias asociadas con la necesidad, dificultad al acceso y carencia de recursos. En si mismo, la pobreza es un término comparativo utilizado para describir una situación en la que se encuentra una gran parte de la humanidad y que se percibe como la carencia, escasez o falta de los bienes más elementales como por ejemplo alimentos, vivienda, educación o asistencia sanitaria.
En opinión de VITALIS, diversos países como Costa Rica han logrado elevar sus estándares de calidad de vida, "aprovechando de manera sustentable su biodiversidad, manteniendo los procesos ecológicos esenciales de sus ecosistemas, preservando muestras representativas de su naturaleza e impulsando nuevos y mejores empleos a través del ecoturismo".
Sin agua y aire limpios, suelos fértiles y cosechas sostenibles, la supervivencia humana no es posible. Lo mismo sucede con la biodiversidad. Existe una interde pendencia muy estrecha entre todos los seres vivos y los factores de su hábitat, por lo que una alteración entre unos seres vivos modifica también su hábitat y por ende a la humanidad.
"No se trata solo de valorar la biodiversidad como fuente de alimentos, medicinas o vestido, entre tantos otros usos que se han descrito para ella", señala Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS. "Lo ético es hacer lo correcto valorando la vida en todas sus expresiones, siguiendo un punto menos antropocéntrico", afirmó.
Organismos internacionales como el Instituto de Recursos Mundiales y el Fondo Mundial para la Vida Silvestre , estiman que el planeta ha perdido alrededor del 30% de sus ecosistemas naturales, y que existen alrededor de 10 millones de especies vivas, de las cuales sólo 1,4 millones han sido descritas y tienen un nombre.
A medida que los científicos comienzan a investigar otros ecosistemas poco conocidos, como el suelo y las profundidades del mar, se vuelven comunes los descubrimientos de nuevas especies. Vale destacar que en tan solo un metro cuadrado de un suelo boscoso pudieran encontrarse miles de invertebrados. De igual forma, los científicos creen que el suelo de las profundidades del mar puede contener no menos de un millón de nuevas especies.