Cómo plantarlos y Arboles Emblemáticos
Araguaney: Arbol Nacional de Venezuela
Arboles Recomendados para las Ciudades
Programa Horizontes
El ultimo domingo de mayo se celebra del Día del Arbol, ese fiel y silencioso compañero que nos brinda decenas de beneficios, y que pese a ello, muchas veces maltratamos y subvaloramos.
Los hay de todos los tamaños, formas y colores, pero con una característica común: nos ayudan a producir oxígeno y fijar carbono, un regalo de la naturaleza frente a los crecientes problemas ambientales de nuestro planeta, incluyendo al efecto invernadero.
Los árboles han sido testigos incondicionales de nuestra cultura e historia. Entre ellos, cabe destacar la Ceiba de San Francisco, en medio de la Avenida Universidad, frente a la iglesia del mismo nombre; el Samán de Catuche, cerca del Panteón Nacional, que cobijó a Andrés Bello en sus años estudiantiles; y el famoso Samán de Güere, el más conocido de todos, bajo cuya sombra bailaban nuestros indígenas, clamando por la lluvia en los tiempos de sequía, y que sirvió de inspiración a cientos de hombres y mujeres que han jurado paz y libertad para nuestro pueblo por varias décadas.
Pese a ello, muchos árboles son podados en forma severa, clavados como si se tratara de paredes listas para anunciar productos, pintados "ique" para adornar el paisaje y hasta cortados impunemente, "porque impiden el desarrollo de una obra o infraestructura".
Si nos detuviéramos a conocer los múltiples beneficios que nos brindan los árboles, quizá detendríamos nuestras agresiones y fomentaríamos su desarrollo y conservación.
Si cada uno de los habitantes de este país nos comprometiéramos a plantar un árbol cerca de nuestras casas, escuelas o lugares de trabajo, comprometiéndonos a velar por su cuidado y conservación, estaríamos garantizando al menos 20 millones de nuevos árboles que tanta falta le hacen a nuestro país. Pero eso si, en los lugares apropiados y con las especies adecuadas.
Continuamente nos topamos en Caracas con aceras destruidas y tuberías obstruidas por árboles que crecen sin control. Las razones que determinan esta situación son variadas, sin embargo, gran parte del problema radica en una inapropiada selección de las especies que pueden ser plantadas en las zonas urbanas.
Los árboles más adecuados para nuestras ciudades poseen un tallo recto, una copa piramidal o redondeada y una raíz profunda, a fin de que no levanten los pavimentos ni perjudiquen a los transeúntes. Asimismo, deben ser de crecimiento lento y con alta resistencia a la contaminación vehicular, para garantizar su durabilidad. Para las calles, Jesús Hoyos, conocido Botánico venezolano, recomienda plantar árboles tales como el Roble, el Pardillo y el Caobo de las Antillas, entre otros. Para las Avenidas, se sugiere el Pilón, el Granadillo y el Castaño, entre otros.