Los Quijotes de la Lucha
Ambiental
Por Efraín Castillo - Fotos:
Natalia Brand y Rodolfo Beer
Desde el arte hasta
la ciencia, estos personajes
luchan
por sensibilizar a la
sociedad sobre el tema. No
tienen armadura ni corcel,
pero como el caballero
manchego, estos hombres y
mujeres llevan años
combatiendo para hacer
entender que la preservación
del ambiente no es cuestión
de juegos. Estampas presenta
a algunos de los más
importantes defensores del
medio ambiente en Venezuela.
Para todos, el momento de
actuar es AHORA.
Ojalá sus
testimonios germinen en
algunas conciencias
Tomado de la Revista Estampas (El
Universal, 27-04-2008)
Juan
Carlos Sánchez
Científico
"VENEZUELA
SUFRIRÁ POR EL CAMBIO
CLIMÁTICO"
Juan Carlos
Sánchez puede decir con orgullo que es Premio Nobel. Desde 2002 pertenece al
Panel de 2.500 científicos que investiga los cambios del clima y que el año
pasado recibió el Premio Nobel de la Paz junto a Al Gore. Este ingeniero con
doctorado en ciencias ambientales, consultor ambiental de empresas y
profesor de postgrado en la UCV y la USB, trabajó durante 21 años en PDVSA,
fue uno de los responsables de que la petrolera eliminara el contaminante
plomo de la gasolina y por más de una década asistió en calidad de asesor
del gobierno a foros ambientales. Las credenciales de Sánchez dejan claro
que es un experto. Sus proyecciones sobre el tema asustan.
¿Por qué es tan serio el cambio climático del
planeta?
"Porque las consecuencias están sintiéndose. Para que tengan una idea, los
glaciares se están derritiendo más rápido de lo esperado y eso tendrá
gravísimas implicaciones. Cuando se funden, estas masas de hielo aportan
agua a numerosas poblaciones. Por eso si desaparecen se producirán
migraciones masivas de millones de personas y se generarán conflictos. Al
panel le otorgaron el Nobel de la Paz porque sus estudios sobre el
calentamiento global están previniendo enfrentamientos futuros. Las guerras
de hoy son por petróleo; las de los próximos años serán por agua y
alimentos".
Venezuela en la mira
Sánchez advierte que Venezuela no escapará a las consecuencias del
calentamiento de la Tierra, aunque el país esté lleno de bosques y tenga
grandes reservas de agua. Dice que en menos de 30 años, los habitantes
podrían comenzar a sentir la escasez de los recursos que hoy derrochan. "En
2001 tuvimos una sequía muy fuerte y sufrimos racionamiento de agua y
electricidad, porque el Guri bajó a niveles críticos. Ése es el tipo de
efectos que produce el cambio climático y es lo que podríamos comenzar a ver
con más frecuencia". Agrega que los problemas más graves podrían presentarse
en la zona norte, donde precisamente está concentrada la población. "Tenemos
grandes recursos hídricos en el sur, mientras en el norte dependemos de ríos
que, a medida que la temperatura vaya subiendo, reducirán su caudal y no
podrán satisfacer la demanda de los habitantes. Ya hay racionamiento de agua
en Lara y Táchira, por una sequía de sólo tres meses, y hay regiones cálidas
que con el aumento de 1 o 2 grados en la temperatura tienen problemas de
agua".
¿En qué debería estar trabajando Venezuela para
enfrentar estos problemas?
"En la adaptación al cambio climático; es decir, en proyectos para enfrentar
las nuevas condiciones del clima. Si el calentamiento global continúa,
Venezuela tendrá menos precipitaciones en los llanos y más precipitaciones
en la costa, porque el calentamiento del mar produce mayor evaporación,
carga las nubes y produce lluvias tempestuosas. Venezuela debe empezar a
invertir en infraestructura para llevar agua y electricidad del sur al
norte, así como en obras de prevención de riesgos en las zonas costeras, que
podrían ser afectadas por fenómenos naturales agresivos. Además, es
importante que el país se prepare para la prevención de enfermedades
infecciosas, porque el aumento de la temperatura traerá una proliferación de
transmisores de cólera, dengue y malaria".
¿Cuándo podría Venezuela comenzar a sentir esos
efectos con fuerza?
"Los efectos sobre personas y ecosistemas se proyectan para el 2040, pero
hay otro que llegará más temprano: el impacto sobre el negocio petrolero. Se
habla de reducir la emisión de gases de efecto invernadero y eso implica la
reducción del uso del petróleo, porque estos gases se producen en las
fábricas que consumen gas, fuel oil y en los vehículos que consumen gasolina
y diesel. Cuando se empiecen a usar tecnologías ambientalmente amigables, la
venta del petróleo disminuirá. Ya en Europa y Estados Unidos están entrando
con fuerza los vehículos híbridos, que tienen un motor eléctrico y uno
normal y consumen 50% menos gasolina. Cuando estos carros inunden el
mercado, aproximadamente en 2020, la demanda de gasolina se va a reducir a
la mitad y eso va a afectar nuestra economía".
¿El país debe abandonar el petróleo como fuente de
ingresos?
"Deberíamos utilizar la bonanza petrolera para diversificar la economía.
También deberíamos ir trabajando en la búsqueda de negocios en otras fuentes
de energía. Petroleras como Chevron, BP y Shell ya no se presentan como
empresas de hidrocarburos sino como empresas de energía, porque están
invirtiendo en tecnologías renovables, anticipándose a lo que pudiera ser la
demanda futura. Por eso están fabricando aerogeneradores de energía eólica y
están entrando en el negocio de los paneles solares".
¿Cuál es el llamado al Estado venezolano?
"Hace falta una política nacional de cambio climático, consultada con todos
los sectores. El tema es grave porque nos afectará ecológica y
económicamente. Y lo curioso es que ni alcaldes ni gobernadores alzan la
voz. Yo entiendo que hay problemas de seguridad y empleo, pero esto también
es importante".
María
Rivas
Cantante
"NECESITAMOS CANCIONES QUE DESPIERTEN
CONCIENCIAS "
"La ignorancia
está rasgando la inocencia de lo humano. Papeles plastificados que se quedan
para siempre en el alma de un paisaje que no merece la muerte" Hasta
Cuándo. 1993
Quince años han
pasado desde que María Rivas incluyó esta canción en su segundo disco. Sus
versos dejan claro que para esta intérprete la música y la letra no sólo
deben servir como desahogo de amor, sino como instrumento de lucha y factor
de cambio. "Yo tengo sembrado el ambientalismo porque siento que tengo un
lugar en este universo gracias a Dios. Para mí, esa comunión de felicidad
del ser humano está dada por el respeto a su entorno, a ese entorno que es
obra de Dios. Y a través de la música, que es el don que yo puedo compartir
con mis semejantes, tengo que hacer algo".
Y es que entre
jazz y melodías de Aldemaro Romero, Rivas deja colar sus reflexiones
ecológicas, para aplicar lo que alguna vez dijo Alí Primera en Coquivacoa,
una de las primeras canciones dedicadas al tema ambiental en Venezuela: "La
inocencia no mata al pueblo, pero tampoco lo salva. Lo salvará su conciencia
y en eso me apuesto el alma".
¿Cuál es para ti el problema ambiental más grave de
Venezuela?
"Creo que el más grave es el de la basura. El ciudadano y las autoridades no
tienen interés por minimizar este asunto, y allí hay un grave problema de
educación. La basura nos está ahogando y nos puede matar. Yo vengo de hacer
conciertos en La Guaira y estoy impactada con el desamor que se ha apoderado
de esa región. Es irónico leer carteles que dicen: 'Varguenses: amemos más a
La Guaira', cuando al lado hay una montaña de desperdicios".
Escribiste Hasta Cuándo en 1993. ¿Sigue vigente?
"Más que nunca. Lo que dicen esos versos está evidenciado al cubo. Decimos
que amamos Venezuela pero no es así. No tenemos ética ambiental, no hemos
aprendido a valorar los recursos naturales. Somos soberbios e irresponsables
con el entorno".
¿Hace falta más conciencia entre los cantantes venezolanos sobre el tema
ambiental?
"Definitivamente. En el país no existe ningún cantante que esté haciendo
esfuerzos masivos por concientizar a la gente. Estamos viviendo una danza de
antivalores que nos está revolviendo los cimientos. Muchos artistas están
inmersos en un mundo tan individualista que han perdido incluso la
compasión. Así es imposible tener interés por el planeta y por sus
recursos".
¿Crees que una canción puede hacer algo por la lucha
ecologista?
"La música y la poesía son un excelente instrumento para guiar a las
personas hacia el descubrimiento de la ética ambientalista. Pero no se trata
solamente de no botar basura, sino de no matar a los animales por gusto, de
cumplir la ley, de dejar pasar a una señora en la calle. Es más profundo. A
mí me encantaría que siguiera sonando Hasta Cuándo en las emisoras y que
sonaran muchas más, pero hace falta apoyo para que el mensaje llegue a más
gente. Yo soy un artista artesanal, cuyo soporte discográfico no ha sido
expansivo".
¿Qué papel deben jugar las instituciones del Estado?
"Las autoridades deben aprovechar el feeling que generamos los artistas para
concientizar a la gente sobre este tema. Cuando Aristóbulo Istúriz era
alcalde, hicimos numerosas convocatorias y logramos que las parroquias de
Caracas compitieran en reciclaje y recolección de desechos. A mí me da pena
que Istúriz se haya olvidado como político del tema ecológico y que el
gobierno no promueva programas de reciclaje, como en otras partes del
mundo".
Festivales como Live Earth convocan a artistas de
calibre mundial en pro del planeta. ¿Harías algo similar aquí?
"Creo que hay que darle un objetivo a la canción más allá de vender discos.
Tenemos que despertar a la gente. Deberíamos formar una coalición de
artistas por el medio ambiente, porque a través del arte y la cultura se
puede llegar al centro del entendimiento de las personas. O como dicen los
japoneses: al Koan".
¿Qué llamado haces a los venezolanos?
"Es un problema de autoestima, de valorarnos a nosotros mismos y a los seres
que nos rodean. Formamos parte de un universo que requiere equilibrio y
respeto. Yo viví varios meses en Japón y pude ver en su gente algo clave que
nos haría mucho bien: amor colectivo".
Diego
Díaz
Activista
ambiental
"EL PAÍS
DESPILFARRA EL AGUA"
Diego Díaz es un
biólogo con 25 años de experiencia que ha hecho grandes esfuerzos por meter
la ecología en la agenda de medios, escuelas y universidades. Creó el Día
Mundial de las Playas para llamar la atención sobre la necesidad de proteger
estos ecosistemas. Es presidente de la Asociación Venezolana para el Agua,
dirige el departamento de Estudios Ambientales de la Universidad
Metropolitana y a sus 46 años, ha recorrido más de 40 países intercambiando
experiencias sobre conservación de los recursos naturales, manejo de
desechos, protección de vida silvestre y eficiencia ecológica de las
industrias. La ONG Vitalis que dirige hace siete años es una de las pocas
que realiza un informe anual sobre la situación ambiental del país.
¿Venezuela debe preocuparse por lo que ocurre en
materia ambiental?
"Venezuela no escapa a la problemática ambiental global, entre otras
razones, por su explosión demográfica, la ocupación del territorio y la
distribución irregular de su población, sus patrones de consumo, la limitada
planificación y supervisión ambiental y los comportamientos individuales que
muchas veces no son ambientalmente responsables. Sin embargo, contamos con
excelentes profesionales formados en las ciencias ambientales, tenemos un
sistema de áreas protegidas amplio, estamos entre los países con mayor
biodiversidad, contamos con un marco jurídico ambiental moderno, tenemos uno
de los ministerios del ambiente más antiguos y contamos con ONG's y
universidades comprometidas con la gestión ambiental".
El país tiene grandes recursos hidrológicos. ¿Cómo se
están manejando?
"Somos el décimo tercer país con mayor abundancia de recursos hídricos
dulces en el planeta y hemos incrementado el acceso de la ciudadanía al agua
potable. Tenemos experiencias exitosas en el manejo de cuencas, como es el
caso del Caroní, en la cual se produce alrededor de 70% de la
hidroelectricidad del país. Sin embargo, aún tenemos que superar los bajos
índices de tratamiento de las aguas servidas (que no superan 25%), evitar
las fugas y tomas ilegales, y mejorar el comportamiento de la ciudadanía que
sigue consumiendo el agua con un despilfarro que supera hasta tres a cuatro
veces los estándares internacionales".
¿Qué papel juegan las empresas en la conservación del
ambiente? Actualmente se habla de la ecoeficiencia...
"La ecoeficiencia se resume en 'producir más con menos'. Utilizar menos
recursos naturales y menos energía en el proceso productivo, reducir los
desechos y atenuar la contaminación. Esto es definitivamente positivo para
el ambiente y para la empresa, porque sus costos de producción y operación
disminuyen. Como meta final, la ecoeficiencia busca la elaboración de bienes
y la prestación de servicios a precios competitivos que satisfagan las
necesidades humanas y eleven la calidad de vida de la población".
¿Estamos cuidando el planeta para nuestros hijos?
"Se han dado pasos importantes, como la protección y recuperación de algunas
especies (…) y se han emprendido acciones en favor de la conservación de la
capa de ozono. Sin embargo, no hemos logrado un acuerdo mundial para mitigar
los cambios climáticos, ni para disminuir las tasas de deforestación que han
acabado con alrededor de 30% de los ecosistemas naturales del planeta.
Asimismo, alrededor de 11 mil especies de plantas y animales están
amenazadas y enfrentan un alto riesgo de extinción".
¿Qué deben hacer Estado y ONG's para llamar la
atención
sobre el tema ambiental?
El Estado debe actuar con la autoridad que le corresponde (…) ejerciendo una
guardería ambiental ejemplarizante, castigando a quienes infrinjan la ley,
incentivando a quien la cumpla, promoviendo un desarrollo sustentable e
informando a la ciudadanía para mejorar sus comportamientos ambientales. Las
ONG's como Vitalis están llamadas a movilizar a la sociedad para que
participe activamente en la defensa y conservación del ambiente, promoviendo
la educación y la inversión empresarial en la conservación".
¿Qué puede hacer la gente en su día a día?
"Los seres humanos solemos ponernos en 'la acera del frente'
responsabilizando a los demás: son otros los que tiran la basura, son otros
los que contaminan un río. En la medida que cada uno de nosotros entienda
que el momento es ahora, y que el protagonista de los cambios es uno mismo,
comenzaremos a sentir cambios favorables en el planeta".
Para mayor
información sobre la situación ecológica venezolana y el tema ambiental,
visite
www.vitalis.net y
www.aveagua.org.

Franklin Rojas
Investigador
"NUESTRA FAUNA
ESTÁ AMENAZADA"
'En nuestro
país, la Ley Penal del Ambiente establece cárcel hasta por cinco años por
captura, caza o comercialización de especies en peligro de extinción, pero
desde que se creó este instrumento jurídico no ha habido ni un solo preso
por esta causa". Éstas son las apreciaciones de Franklin Rojas, biólogo
egresado de la UCV, con especialización en preservación de vida silvestre y
23 años de experiencia en la lucha ambientalista. Rojas es director de
desarrollo institucional de la ONG Provita y coautor, junto a Jon Paul
Rodríguez, del Libro Rojo de la Fauna Venezolana, primer documento
hecho en el país sobre especies en peligro de extinción y un texto de tanto
impacto que es referencia obligada para las organizaciones de conservación y
que motivó a organismos del Estado a iniciar políticas de protección de
algunas especies. Para este investigador, a la conservación natural no se le
ha dado prioridad, aunque Venezuela está entre los 17 países con mayor
biodiversidad del mundo. "El país cuenta con 14% de aves y 7% de mamíferos
del total mundial. Esta biodiversidad tiene muchísimo valor económico,
médico, científico y, por supuesto, ambiental. Hemos dependido del petróleo
porque ha sido más fácil, pero deberíamos aprovechar el valor de nuestra
biodiversidad para desarrollarnos sustentablemente".
Rojas está
preocupado porque cree que es precisamente la desvalorización social del
ambiente natural venezolano la que está atentando contra su supervivencia.
"No hay soporte institucional y económico para garantizar la protección del
ambiente". Pone como ejemplo lo que está ocurriendo con la fauna. "Cuando
publicamos la primera edición del Libro Rojo de la Fauna Venezolana,
en 1995, existían más de 300 especies animales en peligro de extinción. Para
la segunda edición se incorporaron 50 especies. Antes, Venezuela podía darse
el lujo de no tener especies extintas. Hoy, lamentablemente, tres ya están
probablemente desaparecidas".
¿Cuáles son los factores que están amenazando la
fauna silvestre venezolana?
"Definitivamente la cacería ilegal, para el comercio de su piel o plumaje;
pero a eso se suman, con muchísima fuerza, la contaminación, la
deforestación y la destrucción o el deterioro ambiental, sobre todo de los
bosques tropicales. Las condiciones del hábitat se han alterado y las
especies tienden a extinguirse. Otro factor que está incidiendo es el cambio
climático (aunque todavía no se ha podido estudiar su efecto directo en el
país), así como la introducción de algunas especies exóticas que están
causando daños en ciertas poblaciones, como las ratas y perros salvajes".
¿La situación de la fauna ha ido empeorando?
"En términos generales, sí, porque está aumentando el número de especies en
peligro de extinción. Sin embargo, hay que reconocer algunos esfuerzos para
detener esta carrera. Por ejemplo, en los últimos años hemos identificado
una mejoría en la situación poblacional del oso frontino. También con la
tortuga arrau, otra de las especies en peligro, el gobierno mantiene un
programa de repoblación desde hace muchísimos años tratando de sacar esta
especie del estado crítico. Igual pasa con la cotorra cabeza amarilla de
Margarita, porque en el 89 quedaban 650, y en la actualidad hay más de
2.000".
¿Por qué es importante que la gente entienda la
necesidad de conservar la fauna silvestre?
"Porque tiene un valor ecológico importante. No sabemos qué puede significar
sacar a una especie de un ecosistema, podría generar un efecto dominó sobre
el resto, o en parte del ambiente, y producir la desaparición de otras
especies. También hay un asunto económico. Nosotros podemos darnos el lujo
de tener un ecosistema muy valioso para el ecoturismo, lo que podría
significar una fuente de ingresos importante para el país. Igualmente, la
conservación de estas especies puede significar un gran aporte para el
desarrollo de medicinas, porque sabemos que buena parte de los medicamentos
provienen de plantas y animales. Y si vamos más allá, es importante por una
razón ético-religiosa. Estamos acá para cuidar a los otros seres y no para
destruirlos como depredadores. El Vaticano incluyó recientemente el
deterioro del medio ambiente como uno de los pecados modernos".
Para más
información sobre el Libro Rojo de la Fauna Venezolana, así como otras
iniciativas ambientalistas de Provita, visite la página web:
www.provita.org.ve o comuníquese por los
teléfonos (0212) 794.2234 y 794.1291
Nan
González
Artista
"LA
POLÍTICA CULTURAL DEBERÍA ALERTAR SOBRE EL CALENTAMIENTO GLOBAL"
Foto: Cortesía Nan González
Nan González es
una de las dos venezolanas que participaron en la Bienal del Fin del Mundo
(Ushuaia, Argentina), exposición en la que 65 artistas de 17 países
mostraron su visión del futuro del medio ambiente. Su obra Vida en el
congelador, en la que mezcla elementos utilitarios como una nevera con
videos y fotografías del hábitat polar, dejó clara su postura sobre el tema
ecológico: "Siento una gran angustia. El hombre es el peor enemigo del
planeta y muchos de los daños que está causando son irreversibles. Los
glaciares se están derritiendo, las inundaciones cada vez son mayores.
Estamos en un momento crítico, pero siento que en el país no hay ningún
interés. Hace diez años hice una investigación artística del calentamiento
global, pero para mí fue muy difícil conseguir apoyo para presentarla.
Apenas en 2005 pude hacer la exposición de esa obra (Los titanes de hielo,
Museo de Bellas Artes, Caracas) y aunque generó inquietud en el público, no
se hicieron más esfuerzos similares. Lo que estamos viviendo es terrible y
lo que más me preocupa es que la gente vive en un consumismo tal que no se
da cuenta de que está acabando con los recursos del planeta".
En 32 años de
carrera, el discurso artístico de Nan González ha sido escuchado en varias
partes del mundo. Sus colecciones forman parte del Museo de Arte
Contemporáneo de Québec en Canadá y del Museo de las Américas de Washington.
En Venezuela, su obra ha sido reconocida con premios como el Salón de Artes
Plásticas y sus trabajos han sido exhibidos en el Museo de Arte
Contemporáneo de Caracas y el de Bellas Artes, entre otros.
¿Hay interés entre los artistas venezolanos por
acercarse a la temática ambiental?
"En Venezuela no hay un movimiento artístico que se dedique a dar un mensaje
continuo y a buscar el apoyo institucional para que ese mensaje llegue a la
población. El artista en Venezuela está muy disperso, está tratando de
sobrevivir a esta situación política. Los que tienen recursos se han ido y
cada quien está dirigiéndose hacia sus propios propósitos o al desarrollo de
su ego. Es como si no quisieran ver más allá o le dieran la espalda al tema.
Lo que está pasando es tan grave que uno debería aportar mucho para
alertar".
¿El arte puede crear conciencia?
"Claro, porque el arte llega a las masas y tiene gran poder educativo.
Cuando se hizo la exposición Titanes de Hielo, yo dejé un libro para que los
asistentes pusieran sus expresiones. Había gente que ni siquiera sabía lo
que era el calentamiento global o que los glaciares se estaban desmembrando.
Aquí estamos aislados. Por eso el arte es una gran herramienta para
concientizar".
¿Usted ve posible una coalición artística por el
medio ambiente en Venezuela?
"Yo he intentado promoverla pero no he tenido apoyo. Además, en materia
cultural, el Estado está interesado en otras cosas. Los museos, las
galerías, los espacios de exposición deben enfocar más su programación hacia
este tema. El Ministerio de Cultura debería dedicar parte de su política
cultural a promover foros, reuniones y a hacer sentir la voz venezolana
sobre este asunto".
Se habla de la responsabilidad del Estado de proteger
el ambiente pero se tienen prácticas destructivas. ¿Qué opina de esa doble
moral?
"Es terriblemente perjudicial. Al no tener conciencia del impacto de las
acciones individuales sobre lo que pasa en el planeta, actuamos con
negligencia, dejamos las luces prendidas, no reciclamos, gastamos más agua
de la que necesitamos. Hay tantas cosas que se pueden hacer y que suman...
Si la gente investigara más sobre lo que ocurre, estoy segura de que
pensaría en el futuro de sus hijos".
¿Es optimista?
"Sí, porque creo en Dios. Pero primero tenemos que interiorizar que si no
existen condiciones adecuadas en la Tierra, el hombre no podrá sobrevivir.
Hasta que eso no ocurra, seguiremos destruyendo los recursos naturales. Hay
que sanear lo que nos queda, incluyéndonos a nosotros mismos. Amar al que
tenemos al lado, dejar las diferencias. Cambiar esa formulación de
consumismo individualista que busca lo mejor para cada quien, pero no para
el colectivo".

María Polanco
Dirigente empresarial
"LAS EMPRESAS
QUIEREN RECICLAR"
De los
desechos que genera la actividad humana, el vidrio es el único 100%
reciclable; es decir, puede ser sacado de la basura una y otra vez para
elaborar nuevos productos. En Venezuela, anualmente se desechan 400 mil
toneladas de vidrio, vale decir, 400 millones de kilos que pueden ser
reutilizados. Partiendo de esto, en 1989 la empresa Owens Illinois, la
compañía fabricante de envases de vidrio más grande de Venezuela, decidió
aprovechar esta oportunidad y se convirtió en pionera en materia de
reciclaje entre sus pares venezolanas. Desde entonces, María Polanco dirige
este programa y utiliza la educación y la alianza con 300 organizaciones
civiles para tratar de concientizar a la comunidad sobre la importancia de
este tema. En 19 años, la compañía ha retirado 1.535 millones de toneladas
de botellas de vidrio de la corriente de desechos venezolana, ha
sensibilizado a medio millón de personas y ha obtenido ahorros importantes
en su desempeño económico gracias al reciclaje.
¿Cómo han
establecido la red de reciclaje de vidrio?
"Tenemos dos estrategias fundamentales. La primera es educativa y la
desarrollamos con charlas y conferencias para que las comunidades aprendan a
manejar adecuadamente los desechos de vidrio. Actualmente tenemos más de 300
contenedores en escuelas, universidades, asociaciones de vecinos y
supermercados y pagamos a las organizaciones aliadas por el vidrio que
recolectamos o donamos el dinero a obras benéficas (caso supermercados). La
segunda estrategia es la formación de microempresas de recolección,
separación y limpieza de vidrio. Hoy en día 70 microempresas recogen los
envases de vidrio y son nuestros proveedores de materia prima. Estas
microempresas reciben apoyo técnico y financiero y generan 1.500 empleos".
¿Cuánto vidrio
se recicla en Venezuela?
"Aproximadamente 100 mil toneladas al año; es decir, 25 a 30% de todo el
vidrio que se desecha. La cifra ha ido aumentando. En los primeros años,
sólo recolectábamos 8% de lo que se desechaba".
¿Por qué es
importante el reciclaje?
"Desde el punto de vista ecológico, el reciclaje retira una cantidad de
envases de vidrio de los rellenos sanitarios, contribuye con la disminución
de la contaminación, reduce la extracción de recursos (en el caso del
vidrio, dejando de recurrir a las minas de arena) y resguarda el ambiente
para las futuras generaciones. Desde el punto de vista educativo, el
reciclaje crea una cultura de preservación del medio ambiente en la
colectividad, mientras en lo económico, las empresas obtienen rentabilidad
en su producción, siempre y cuando manejen volúmenes grandes".
¿Existe
conciencia en el mundo empresarial venezolano sobre la necesidad de
reciclar?
"Owens Illinois creó está iniciativa en el año 1989 y la ha hecho crecer,
porque cree en la sustentabilidad del proyecto y en la responsabilidad
social. Dentro del mundo empresarial del vidrio, también hay interés. La
Asociación de Defensa del Ambiente y la Naturaleza (ADAN) es patrocinada por
ocho compañías que buscan fortalecer las prácticas de respeto del medio
ambiente desde el sector industrial y por el reciclaje en particular".
¿Hay que
imponer cuotas de reciclaje a las empresas?
"Sería conveniente una legislación clara que determine porcentajes de
reciclaje obligatorios a la producción de las empresas, de acuerdo con un
estudio conjunto entre gobierno, compañías y sociedad civil. Ya hay
experiencias exitosas al respecto. En la Unión Europea, por ejemplo, la ley
obliga a las empresas a reciclar 45% del vidrio, y, en España, se está
hablando de Basura Cero; es decir, reconvertir los desechos. También sería
muy positiva la creación de un fondo económico que financie la
infraestructura para generar estas políticas y hacerlas viables".
¿Cuál es el
llamado a la ciudadanía?
"Hay que convocar una mesa nacional que aborde el tema de la problemática
ambiental y el reciclaje. Los distintos sectores han venido caminando por su
lado y debemos unir esfuerzos para montar una cadena que nos permita hacer
el reciclaje eficiente y rápido".
¿El reciclaje
empieza por casa?
"Definitivamente, sí. En casa debemos comenzar a entender la necesidad de
separar los desechos por tipo para hacer un mejor manejo de la basura. Sin
embargo, primero hay que crear la infraestructura. No podemos pedirle a la
gente que separe los desechos en su casa, cuando no hay mecanismos de
recolección selectiva en sus zonas. Para ello necesitamos del sector
gubernamental, del sector empresarial y de la comunidad organizada. Sólo
después de eso se hará posible el reciclaje desde casa. En la Ley del
Ambiente se habla del reciclaje, pero no se ha ido más allá. Hace falta
voluntad política para este tema".
Más
información sobre el reciclaje de vidrio:
www.adan.org.ve o por el teléfono (0212)
300.2573.
Mario
Di Marco
Promotor del reciclaje
"LAS COMUNIDADES
DEBEN APROVECHAR
LA BASURA"
Vargas es uno de
los estados con mayores problemas de recolección de basura. Mario Di Marco
es el jefe de la única planta de reciclaje que opera en esa entidad.
La pequeña instalación que funciona en Macuto fue construida por EFIP, ONG
que diseñó Vargas Recicla, programa creado con el fin de atacar el desempleo
que afectaba a la región luego del deslave de 1999. La organización encontró
en el reciclaje una oportunidad de oro. "Luego de un viaje a España que hizo
el coordinador general del programa, se presentó un proyecto para tratar el
tema
del manejo del desecho en la entidad y generar capacitación de madres
solteras
y muchachos que hubieran desertado de la escolaridad. El proyecto fue
aprobado
por el Gobierno de las Islas Baleares y el Fondo para la Cooperación
Mallorquí
y así arrancamos aquí en Vargas". A lo largo de casi seis años, el programa
ha formado a más de 100 jóvenes, muchos de los cuales se convirtieron en
promotores del reciclaje en las comunidades o en trabajadores del reciclaje.
¿Qué hacen con la basura que recolectan?
"Traemos a la planta todo tipo de potes plásticos, lo clasificamos, lo
compactamos,
lo lavamos y lo vendemos como materia prima a los fabricantes de este
material. También reciclamos cartón y papel y lo vendemos a dos empresas
productoras.
Ellos nos apoyan con equipos, a cambio de una cuota de 16 toneladas
de material que les ofrecemos".
Las cifras del
programa no son muy altas. Según Di Marco, sólo están reciclando
25 toneladas mensuales de basura, 0,2% de toda la que se genera; es decir,
que
de cada 1.000 kilos de desechos producidos por los varguenses, sólo dos
kilos
se reaprovechan. El resto, se queda en los rellenos sanitarios y, peor aún,
contaminando el ambiente. Por eso los representantes de Vargas Recicla
están enfocando los esfuerzos de educación en escuelas y comunidades.
¿Qué trabajo están haciendo para concientizar sobre
el valor
del reciclaje?
"Queremos trabajar con los consejos comunales, porque actualmente están
recibiendo mucho apoyo. Por ejemplo, la Alcaldía de Vargas acaba de donar un
vehículo compactador y unos equipos de recolección de basura a varios
consejos comunales, pero eso debe ir acompañado de asesoría en el manejo
adecuado de desechos. Esto es una oportunidad de oro. Si se le enseña a la
gente a clasificar
los desechos desde su casa, se está haciendo un trabajo de educación
ambiental; además, si involucras a las comunidades en la cadena de
recolección,
generas empleo y los municipios ahorrarían un dineral en manejo de basura".
¿La basura que desechamos puede convertirse en
dinero?
"Hasta 85% de lo que se desecha puede venderse como materia prima. Si
pudiéramos reciclar al menos 50% de lo que desechamos tendríamos toneladas
de materia prima que podrían ser comercializadas para producir otras cosas.
Pero no se trata sólo de dinero. Reciclar ahorra recursos naturales. Una
tonelada de papel equivale a siete árboles talados".
¿Por qué entonces no se recicla masivamente?
"El tema no se ha dado a conocer. Además, desafortunadamente, muchos ven que
el reciclaje no es rentable a pequeña escala porque los precios de la
materia prima reciclada son bajos y no hay leyes para que las empresas
reciclen. La gente mide la rentabilidad a corto plazo, pero no se da cuenta
del beneficio en términos ambientales y en educación".
¿Es viable el reciclaje en Vargas?
"Se habla mucho de la generación de empleo en Vargas. El manejo de los
desechos puede generar muchos puestos de trabajo, porque la basura no dejará
de existir y es una fuente de ingresos inagotable. El reciclaje puede cubrir
sus costos, dar ganancia y preservar el medio ambiente. Si se toma en serio,
creo que sería mejor negocio que la renta petrolera".
¿Eres optimista?
"Bastante. Tenemos cinco años trabajando como hormiguitas. Y me alegra
recibir llamadas de gente que tiene bolsas de desechos para reciclar. Algo
estamos sembrando. Por eso me indigna no tener los recursos suficientes para
recoger y reciclar más, porque se está matando una iniciativa que nace de la
gente".
Más información sobre el programa Vargas Recicla: www.efib.m2014.net o por
el teléfono (0212) 714.7037.