El Rincón de las Niñas, Niños y Adolescentes en vitalis.net

 

Animales en Peligro de Extinción

 

Conoce algunas especies venezolanas en extinción

Venezuela cuenta al menos con 1.380 especies de aves surcan sus cielos y utilizan sus ambientes para refugiarse, alimentarse o reproducirse. Ello permite poseer un honroso 15% del total de especies de aves existentes en el mundo y un 40% de las aves del neotrópico.

Entre los mamíferos, se han contabilizado aproximadamente 355 especies, cerca de la mitad de las cuales son murciélagos. Se conocen también  al menos 341 especies de reptiles, 284 de anfibios y unas 1.800 especies de peces, números que pudieran incrementarse en la medida que los estudios científicos permitan profundizar este conocimiento, explorando regiones del país poco estudiadas.

Un dato curioso lo constituyen los insectos presentes en Venezuela, los cuales se estiman en al menos 110 mil trescientas especies. Por su parte los hongos, superan las 1.100 especies, seguidos por las Algas y Líquenes con al menos 2.200.

El Libro Rojo de Especies Venezolanas Amenazadas editado por PROVITA refleja que al menos 3 especies han desaparecido, 11 se encuentran en peligro crítico, 37 en situación de peligro y 53 de vulnerabilidad.

Entre ellos encontramos a:

En Peligro Crítico (Existe el riesgo de extinción extremadamente alto de sus poblaciones en vida silvestre en el futuro inmediato)

Mono de Margarita Cebus apella margaritae

Venado de Margarita Odocoileus virginianus margaritae

Macagua Crypturellus erythropus margaritae

Cóndor Vultur gryphus

Ñangaro Aratinga acuticaydata neoxena

Cardenalito Cardeulis cucullata

Tortuga arrau Podocnemis expansa

Lagarto de monte Cano Lepidoblepharis montecanoensis

Ranita amarilla de la Carbonera Atelopus carbonerensis

Bagre de Chacaito Trichomycterus mondolfi

Tinicalo Xenomelaniris venezuelae

Peligro (Sin estar en situación "Crítica", el taxón enfrenta un riesgo muy alto de extinción en vida silvestre en el futuro cercano)

Cuspón Priodontes maximus

Murciélago narigudo Lonchorhina fernandezi

Mono araña del norte Ateles belzebuth hybridus

Oso frontino Tremarctos ornatus

Perro de agua Pteronura brasiliensis

Manatí Trichechus manatus

Venado caramerudo de margarita Odocoileus virginianus goudotii

Rata de agua del Táchira Neusticomys mussoi

Pacarana Dinomys branickii

Pato de torrente Merganetta armata

Pava negra Aburria aburri

Paují copete de piedra Pauxi pauxi

Polla de Wetmore Ara militaris

Perico multicolor Hapalopsittaca amazonina theresae

Perico multicolor Hapalopsittaca amazonina amazonina

Cotorra cabeciamarilla Amazona barbadensis

Hormiguero pico de hoz Clytoctantes alixi

Hormiguero tororoi tachirense Gallaria chtonia

Jilguero cara amarilla Cardeulis yarrelii

Tortuga de río del Magdalena Podocnemis lewyana

Cardón Dermochelys coriacea

Tortuga blanca Chelonia mydas

Carey Eretmochelys imbricata

Guaraguá Lepidocchelys olivacea

Caimán de la costa Crocodylus acutus

Caimán del Orinoco Crocodylus intermedius

Sapito rayado del centro Atelopus cruciger

Sapito de Mucubají Alelopus mucubajiensis

Sapito amarillo merideño Atelopus oxyrhynchus

Sapito de Piñango Atelopus pinagoi

Sapito de Tovar Atelopus sorianoi

Sapito del Tamá Atelopus tamaense

Tetradiamente Moenkhausia pittieri

Camaroncito de rio de Rancho Grande Arya dressteri

Camaroncito de rio del Lago de Valencia Macrobrachium reyesi

Camaroncito de rio de la Gran Sabana Euryrhynchus pemoni

Libélula de San Esteban Archilestes tuberalatus

Algunas especies críticas

Cóndor (Vultur gryphus )

Se distribuye a lo largo de Los Andes, desde la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia y costa sur del Pacífico hasta Tierra del Fuego. En Venezuela se encuentra en la Cordillera Andina y Sierra de Perijá. Se le consideraba extinto en Venezuela ya que el último registro fue en 1912, en Mérida, hasta que fue observado de nuevo en 1976 en el mismo Estado, Recientemente se ha reportado su presencia esporádica en la Sierra de Perijá y alrededor de 8 registros anuales en la Cordillera de Mérida. Se trata de una especie rara por naturaleza ya que los grandes depredadores normalmente son escasos. Actualmente su presencia en Venezuela puede considerarse casual. Actualmente es muy escaso. Se calcula menos de cinco individuos visitantes por año. Probablemente sin poblaciones estables en Venezuela y solo la presencia de individuos ocasionales provenientes de Colombia. Desde 1993 se mantiene una pequeña población introducida en Sierra La Culata.

Cardenalito (Cardeulis cucullata)

En la actualidad sólo se le ubica en los estados Falcón, Lara y Barinas. También en los estados Miranda, Anzoátegui y Guárico. Esta pequeña ave de vistoso plumaje rojo y negro podría extinguirse en un futuro cercano si no se toma las medidas que controlen su captura y comercio. Se estima que la población actual está entre 600 a 800 ejemplares en todo el país. Otros estimados aseguran la existencia de unos 4.000 sobrevivientes. La captura y el comercio son las causas principales de la situación que enfrenta el cardenalito. Hubo una época en el siglo pasado cuando sus plumas se utilizaban indiscriminadamente como adorno de sombreros. Lo utilizan para cruzarlo con canarios para obtener variedades que son comercialmente muy demandadas. En la actualidad la captura se mantiene y los traficantes pagan sumas de dinero muy atractiva para los nativos de las zonas donde aun se les ve.

Oso Frontino (Tremarctos Ornatus)

Es la única especie de oso que existe en Suramérica. Se distribuye desde Colombia y Venezuela hasta Ecuador, Perú y Bolivia, ocupando una gran variedad de ambientes a lo largo de la Cordillera Andina. En Venezuela se encuentran en la Cordillera de Los Andes, abarcando Barinas, Lara, Mérida, Táchira y Trujillo, y en la Sierra de Perijá del Estado Zulia, en un intervalo latitudinal que abarca desde los 380 hasta los 4.700 m. En Sierra de Perijá su situación parece ser menos grave, aunque aún es preocupante. Aparentemente, la diferencia entre la Cordillera de Los Andes y Sierra de Perijá se relaciona con el difícil acceso y la escasa población humana existente en esta última. Adicionalmente, el oso frontino se encuentra bajo una gran presión de cacería, lo que restringe su presencia sólo a las áreas más remotas fuera del alcance de actividades humanas. Al considerar los factores descritos en forma simultánea, es posible concluir que las poblaciones de oso frontino en Venezuela se encuentran severamente reducidas y fragmentadas, a la vez que enfrentan una presión humana en incremento y con efectos negativos adicionales. La sección de sus poblaciones ubicadas en la Cordillera de Los Andes es la que presenta un mayor riesgo de extinción. Actualmente no existen estimados rigurosos sobre el tamaño de las poblaciones de oso frontino.Aparentemente, las mayores densidades se registran en Ecuador y Perú, donde se calculan poblaciones aproximadas de 8.000 y 2.000 individuos, respectivamente. En Venezuela tal vez no sobrepase el millar de individuos, dispersos y en poblaciones fragmentadas, y presenta estimados teóricos para las poblaciones existentes en los siguientes parques nacionales: Sierra de Perijá con 300 individuos, Sierra Nevada con 220, El Tamá con 121, Yacambú con 9, Terepaima con 14, Guaracamal con 15, Páramo del Batallón con 83, Dinira con 40 y la Culata con 114. Algunos especialistas coinciden en señalar que en el área del Páramo El Tambor, Estado Mérida, que comprende 7.075 ha, habitan entre 2 y 4 osos frontinos. La cacería furtiva constituye la principal causa de la disminución de las poblaciones de estos animales.

Capuchin monkey (Family: Cebidae, Genus: Cebus) - Wiki; Image ONLY Mono de Margarita (Cebus apella margaritae)

En Venezuela la única población existente al norte del Orinoco se encuentra en la Isla de Margarita, donde permanece aislada del resto de la especie y conforma una subespecie endémica denominada Cebus apella margaritae. Su distribución está seriamente fragmentada y restringida a parches de bosque húmedo tropical, en la Serranía El Copey y los cerros El Tamoco, Tragaplata, La Valla y Matasiete. Es el primate venezolano en mayor peligro de extinción, lo cual es altamente probable si los factores que lo amenazan no son controlados. El tamaño poblacional total se ubica en unos 200 a 250 individuos. La población está fragmentada en pequeños grupos familiares, dispersos y aislados en las diferentes montañas de la isla. Su hábitat esta disminuyendo por causas del urbanismo y la agricultura. Se le extermina al ser considerado una plaga para los cultivos. Se le captura para su uso como mascota. La fragmentación poblacional está ocasionando un problema de deterioro genético por endogamia lo que determina la pérdida de su vitalidad.

La Nutria o Perro de Agua (Pteronura brasiliensis)

La nutria, perro de agua o lobito de agua (Pteronura brasiliensis), es un carnívoro anfibio, que vive cerca de las orillas de los ríos y caños del interior del país y en los parajes abundantes en peces. Tiene un cuerpo muy alargado y flexible. La cabeza ancha y chata. De orejas cortas. De pies anchos y provistos de cinco dedos unidos por anchas membranas natatorias. La cola es muy larga y semichata. Su pelaje es corto y lustroso, de color chocolate oscuro, el cual se vuelve casi negro cuando está humedecido, las partes inferiores son más claras. La mandíbula inferior es blanca amarillenta. La punta de la nariz entre ambas ventanas está cubierta de pelos. Los bigotes están formados por largos pelos cerdosos que le sirven de órganos táctiles. Tiene un largo total de dos metros contando su cola, la que mide cerca de 70 centímetros. Este animal recuerda a la foca por sus hábitos acuáticos, nada y se zambulle con gran facilidad, dando elegantes saltos y volteretas en el agua; pudiendo cerrar la boca, la nariz y los oídos comprimiendo para ello los bordes elásticos de los labios. Vive reunido en grupos de 10 y 20 Individuos y durante las horas del día se dedican a la pesca, retirándose de sus actividades al caer el sol, para alojarse en huecos toscamente cavados cerca de las orillas, donde pasan la noche. Su  piel  es muy estimada, y debidamente curtida y preparada, es muy hermosa, por lo que ha sido la causa principal de la intensa cacería que han sufrido estos animales desde hace muchos años. Por ello, los perros de agua son tan escasos que se cree que pronto llegarán a extinguirse no sólo en Venezuela, sino en muchas otras partes del mundo. En nuestro país es posible aún, encontrar algunos ejemplares en fincas privadas de Apure, Barinas y Zulia o en alejadas y casi inaccesibles riberas de algunos caudalosos afluentes del sur del Orinoco o en el Delta.

Manatí (Trichechus manatus)

También se conoce como vaca marina. Su distribución abarca zonas costeras del mar Caribe y el noroeste de Suramérica, extendiéndose desde el sureste de Estados Unidos, pasando por el sur de México y Centroamérica, hasta la boca del río Amazonas en Brasil; además se encuentra presente en las Antillas Mayores y en cuencas de los ríos Cauca y Magdalena en Colombia y Orinoco en Venezuela. En nuestro país su distribución se localiza en dos áreas, en la cuenca del Lago de Maracaibo y en la del río Orinoco, abarcando los raudales de Atures al sur de Puerto Ayacucho y zonas cercanas al delta, incluyendo el sur de la Península de Paria en el Estado Sucre. No existen dudas de que los manatíes eran más comunes en el pasado y que la cacería es en gran medida la principal causa de su disminución.

Jaguar (Panthera onca)

Aunque se trata del tercer felino más grande del mundo, después del tigre asiático y el león africano, el jaguar de América es comparativamente el felino más fuerte del planeta: está equipado para cazar presas hasta cinco veces más pesadas que él. Un jaguar libre necesita para vivir una buena porción de bosque con su cubierta vegetal intacta, disponibilidad de agua y abundancia de presas silvestres. En otras palabras, un animal tan lujoso sólo puede vivir en selvas no intervenidas que conserven toda su biodiversidad y riqueza natural. La presencia de jaguares es, por lo tanto, un indicador del estado de salud general del bosque tropical. Su falta anuncia la desaparición de la selva. La cacería es su principal amenaza en Venezuela, así como la destrucción de su hábitat.

 

Para volver al rincón de los niños