Algunas especies críticas
Cóndor (Vultur gryphus) Se distribuye a lo largo de Los Andes, desde la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia y costa sur del Pacífico hasta Tierra del Fuego. En Venezuela se encuentra en la Cordillera Andina y Sierra de Perijá. Se le consideraba extinto en Venezuela ya que el último registro fue en 1912, en Mérida, hasta que fue observado de nuevo en 1976 en el mismo Estado, Recientemente se ha reportado su presencia esporádica en la Sierra de Perijá y alrededor de 8 registros anuales en la Cordillera de Mérida. Se trata de una especie rara por naturaleza ya que los grandes depredadores normalmente son escasos. Actualmente su presencia en Venezuela puede considerarse casual. A ctualmente es muy escaso. Se calcula menos de cinco individuos visitantes por año. Probablemente sin poblaciones estables en Venezuela y solo la presencia de individuos ocasionales provenientes de Colombia. Desde 1993 se mantiene una pequeña población introducida en Sierra La Culata. |
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En la actualidad sólo se le ubica en los estados Falcón, Lara y Barinas. También en los estados Miranda, Anzoátegui y Guárico. Esta pequeña ave de vistoso plumaje rojo y negro podría extinguirse en un futuro cercano si no se toma las medidas que controlen su captura y comercio. S e estima que la población actual está entre 600 a 800 ejemplares en todo el país. Otros estimados aseguran la existencia de unos 4.000 sobrevivientes. L a captura y el comercio son las causas principales de la situación que enfrenta el cardenalito. Hubo una época en el siglo pasado cuando sus plumas se utilizaban indiscriminadamente como adorno de sombreros. Lo utilizan para cruzarlo con canarios para obtener variedades que son comercialmente muy demandadas. En la actualidad la captura se mantiene y los traficantes pagan sumas de dinero muy atractiva para los nativos de las zonas donde aun se les ve. |
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Es la única especie de oso que existe en Suramérica. Se distribuye desde Colombia y Venezuela hasta Ecuador, Perú y Bolivia, ocupando una gran variedad de ambientes a lo largo de la Cordillera Andina. En Venezuela se encuentran en la Cordillera de Los Andes, abarcando Barinas, Lara, Mérida, Táchira y Trujillo, y en la Sierra de Perijá del Estado Zulia, en un intervalo latitudinal que abarca desde los 380 hasta los 4.700 m. En Sierra de Perijá su situación parece ser menos grave, aunque aún es preocupante. Aparentemente, la diferencia entre la Cordillera de Los Andes y Sierra de Perijá se relaciona con el difícil acceso y la escasa población humana existente en esta última. Adicionalmente, el oso frontino se encuentra bajo una gran presión de cacería, lo que restringe su presencia sólo a las áreas más remotas fuera del alcance de actividades humanas. Al considerar los factores descritos en forma simultánea, es posible concluir que las poblaciones de oso frontino en Venezuela se encuentran severamente reducidas y fragmentadas, a la vez que enfrentan una presión humana en incremento y con efectos negativos adicionales. La sección de sus poblaciones ubicadas en la Cordillera de Los Andes es la que presenta un mayor riesgo de extinción. Actualmente no existen estimados rigurosos sobre el tamaño de las poblaciones de oso frontino.Aparentemente, las mayores densidades se registran en Ecuador y Perú, donde se calculan poblaciones aproximadas de 8.000 y 2.000 individuos, respectivamente. E n Venezuela tal vez no sobrepase el millar de individuos, dispersos y en poblaciones fragmentadas, y presenta estimados teóricos para las poblaciones existentes en los siguientes parques nacionales: Sierra de Perijá con 300 individuos, Sierra Nevada con 220, El Tamá con 121, Yacambú con 9, Terepaima con 14, Guaracamal con 15, Páramo del Batallón con 83, Dinira con 40 y la Culata con 114. Algunos especialistas coinciden en señalar que en el área del Páramo El Tambor, Estado Mérida, que comprende 7.075 ha, habitan entre 2 y 4 osos frontinos. La cacería furtiva constituye la principal causa de la disminución de las poblaciones de estos animales. |