Por Jean Frank Martínez (*) @P1nkyP0w3r 


En Venezuela nos encontramos con varios conflictos socio-ecológicos, entre ellos: las deforestaciones e invasiones dentro de la Reserva Forestal Caparo en el estado Barinas por un modelo productivo industrializado, siendo este un proceso de extracción de bienhechurías para su posterior venta y reventa. Este hecho es consecuente con el acaparamiento de invasores que alegan el despojo ambiental de la zona con fines agrícolas, de esta forma generando desigualdades socio-ambientales que tendrá implicaciones en el ámbito cultural y social, puesto que niega a los ciudadanos de acceso a recursos fundamentales para la vida.

En dicho conflicto nos encontramos con la posición de los afectados de rescatar el área invadida para cumplir con la decisión del Tribunal Penal de Primera Instancia estadal y municipal en funciones de control, cuyo interés es conservar la biodiversidad y el hábitat de numerosas especies, que hoy en día se encuentra en peligro de extinción. Surgiendo así la necesidad de rescatar alrededor del 90% de su superficie original desde su creación en la década de los sesenta y salvar a las especies que contribuyen al sostenimiento de la dinámica ecológica de los bosques de Caparo.

Por un lado, nos encontramos con un conjunto de personas, algunos son representantes de cooperativas, quien se encarga del extractivismo de bienhechurías, además de otras compañías e incluso grupos guerrilleros; sin embargo, existe también un conjunto de personas que puede influir en el conflicto para evitar un mayor daño en dicho espacio entre ellos diversos investigadores quien se suma al llamado de salvar Caparo, algunos procedente de la Universidad de los Andes, lo cual ha permitido la elaboración de importantes trabajos de investigación y educación ambiental para la comunidad, y el estado que regula el conflicto a través Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso (PORU) de la Reserva Forestal Caparo. Además, de la comunidad que ponen en marcha acciones de respuesta al daño ambiental y solicitaron al Presidente de la República que tomaran medidas con la problemática de la invasión de bosques de Caparo, apoyado y consultado por los Consejos Comunales de la Reserva Forestal Caparo.

Por último, en cuanto a la resolución de conflicto, la comunidad ha buscado diferentes vías jurídicas a través de la petición del cumplimiento de las normas por medio de un llamado al Gobierno Nacional, Regional y Municipal, y a todos los poderes públicos de la República Bolivariana de Venezuela.


(*) Estudiante de las Escuelas de Artes, Letras y Educación de la Universidad Central de Venezuela, jeanfrank.martinez@ucv.ve

Vitalis top web white
Organización ambientalista internacional
sin fines de lucro