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Ambiente de Reflexión Por Evaristo Caraballo
Me gusta andar bajo la sombra de los árboles. Parar un rato entonces y buscar las aves que trinan entre sus ramas o saltar la fila de hormigas que atraviesa el camino. Seguir caminando y dejarme sorprender en un recodo por el sonido del agua cayendo entre las piedras o un reptil o algún otro animal escondido. También me gusta oler el mar en la distancia. Internarme entonces en la playa y nadar un poco más profundo en el agua cálida para encontrarme con un abrupto abismo cubierto de corales y peces. Adoro la naturaleza. Verla destruir me causa dolor. Pero ocurre. Se acaban los lugares donde trinan pájaros o se ven cachicamos. Las cascadas muchas veces son un aceite gris y un olor fétido. En el mar, la arena es negra, ya no brilla, y en vez de peces tengo que ir apartando bolsas plásticas. Pero también me preocupa la gente. Gente como muchos, sin empleo, sobreviviendo en un país donde los problemas crecen. Gente como los niños pobres pidiendo limosna en las calles. Y luego tener que aceptar una y otra vez que existe un Tercer Mundo, con gente muriendo de hambre, viviendo un destino difícil, sin la menor esperanza, sin rescate. Por qué no hemos podido desarrollarnos? Estamos tras un imposible? Para algunos - demasiados -, la respuesta ha sido vacía de reflexión: simplemente, no se puede. Pero desafortunadamente para estos, existen ejemplos que demuestran lo contrario. Lo que hay que admitir es que no es un asunto de magia. Es difícil superar la resistencia que ofrecen las estructuras sociales vigentes. Tampoco se han generado modelos totalmente aceptados. Los de mayor éxito hasta ahora aplican mecanismos capitalistas. Un modelo perfecto? No exactamente. Ese ha sido el modelo del Primer Mundo éxitoso, pujante e industrializado, que para mi sería la realización de un mundo mejor a no ser por la estigmatización de que su desarrollo ha sido a costa de la destrucción de la naturaleza. Pero el problema de las insuficiencias del modelo capitalista puede ser corregido por varias vías, gracias a ciertas flexibilidades. Creo que debemos resaltar dos características aprovechables: primero, que el mercado lleva inherente la práctica de la negociación, también propio de los países con estructuras democráticas; y segundo, el concepto de competitividad es un factor que ofrece la oportunidad de mejorar, perfeccionar, de buscar alternativas. Algunos aquí ya habrán dejado de leer esta corta introducción asumiendo que soy un inconforme, un perfeccionista sin remedio. Me sentiría muy decepcionado sino fuera porque inconformes y perfeccionistas han habido siempre, y fueron estos quienes cambiaron la historia. Y entre los tantos, un grupo de estos como yo, antes de mi, empezaron a hacer historia en la búsqueda de un mundo más parecido al mundo que yo quiero, cuando mencionaron por primera vez una frase un tanto rimbombante como aliviadora: "desarrollo sustentable". Nuevamente, ningún incrédulo podría ignorar los resultados de la implementación de fórmulas de desarrollo sustentable que desde hace tiempo se aplican con éxito en varios países. Lo que si es cierto es que, al igual que otros modelos de desarrollo, el sentido de la frase ha tomado nuevas formas y nos hemos inventado distintas maneras para hacerla realidad. Lo más interesante es que, para sorpresa de muchos, los modelos de desarrollo sustentable han ido encajandose dentro de los modelos capitalistas. Puede ser esto posible? Ciertamente, los críticos que abogan por la disparidad ambiente - capitalismo mantienen otras agendas o parten de contextos limitados. Aún peor es la falta de atención a los problemas de desarrollo. La historia del ambientalismo en nuestros países, y particularmente en Venezuela, está llena de éxitos en aspectos como conservación y manejo de recursos. Pero pienso que el sentido de desarrollo tecnológico, e incluso el de desarrollo, ha sido un tópico olvidado o no bien entendido. Por ello, quiero invitarles a reflexionar sobre el tema, sus contextos, las oportunidades, los actores. Es tiempo de ocuparnos por más. Para volver a la Página de Actualidad Ambiental |