La Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) es una respuesta de la última década a los problemas mundiales, regionales, nacionales y locales de escasez, calidad y saneamiento del agua, así como su limitado acceso universal, que tienen una relación muy íntima con la pobreza, como lo explica el Informe de Desarrollo Humano de 2006 de las Naciones Unidas.

La GIRH comprende un enfoque que integra el conocimiento de una diversidad de sistemas que deben considerarse en forma simultánea, bajo distintas disciplinas, concepciones, conocimientos, investigaciones, órganos normativos y de gestión, instituciones y usuarios, en el marco de lo establecido en la Ley y sus normas.

De acuerdo con la Asociación Mundial para el Agua (GWP según sus siglas en Inglés), la GIRH es un proceso que promueve la gestión y desarrollo coordinado del agua, la tierra, los recursos relacionados con éstos y el ambiente, con el fin de maximizar el bienestar social y económico equitativamente, sin comprometer la sustentabilidad de los ecosistemas vitales. Dicha gestión está íntimamente vinculada con el desarrollo sustentable. Para la aplicación de esta Ley en relación con este concepto se consideran primordialmente agua y bosque. Más info aquí.

La GIRH busca resolver algunas de las causas fundamentales de la crisis de gestión, como la ineficacia y los conflictos que surgen del desarrollo y uso no coordinado de los recursos hídricos.

La GIRH sustenta su actuación en los Principios de Dublin, asumidos en 1992, que establecen:

  1. El agua es un recurso finito y vulnerable, esencial para sostener la vida, el desarrollo y el medio ambiente.
  2. El aprovechamiento y la gestión del agua debe inspirarse en un planteamiento basado en la participación de los usuarios, los planificadores y los responsables de las decisiones a todos los niveles.
  3. La mujer desempeña un papel fundamental en el abastecimiento, la gestión y la protección del agua.
  4. El agua tiene un valor económico en todos sus diversos usos en competencia a los que se destina y debería reconocérsele como un bien económico.

Recursos Hídricos de Venezuela

Venezuela está entre los primeros quince países del mundo en mayor producción y disponibilidad de agua dulce, con importantes esfuerzos en materia de acceso al recurso a las poblaciones menos favorecidas, pero con pocos avances significativos en materia de tratamiento de aguas servidas.

Cuenta con abundantes recursos de aguas superficiales y subterráneas, y su territorio es drenado por más de un millar de ríos, 124 de los cuales poseen cuencas mayores de 1.000 Km².

Aproximadamente 85% del total de las aguas que anualmente se generan como escorrentía de superficie corresponde a la margen derecha del Río Orinoco y 15% al generado en el resto del país.

Los ríos del territorio venezolano se dirigen fundamentalmente hacia dos grandes vertientes marítimas: la del Océano Atlántico y la del Mar Caribe.

En cuanto a las aguas subterráneas, éstas representan una superficie aproximada de 829.000 Km², los cuales, a través de estudios preliminares, se han estimado en cinco mil millones de metros cúbicos por año y se pueden clasificar de acuerdo a su potencialidad en:

  1. Acuíferos de gran potencialidad: Mesa de Guanipa, sur de Monagas, sistema del río Guarico, llanos de Barinas y Portuguesa, llanos de Apure.
  2. Acuíferos con potencial medio: Barlovento, valle de Caracas.
  3. Acuíferos en vías de agotamiento: valle de Quíbor, Coro.

Pese a su irregular distribución en el país, la mayoría de los venezolanos contamos con el vital líquido, aunque aún no hemos aprendido a valorarlo apropiadamente.

En el mundo existen alrededor de 263 cuencas y lagos transfronterizos que se extienden a través del territorio de 145 países, y cubren casi la mitad de la superficie terrestre de la Tierra. De la misma manera, grandes depósitos de agua dulce transitan en silencio por debajo de las fronteras en los acuíferos subterráneos.

Pese a su importancia existen dramáticas evidencias que denotan que la mitad de los humedales del mundo se han perdido en los últimos 100 años, siendo estos la principal fuente de agua dulce del planeta.

Si bien existe suficiente agua dulce en La Tierra para satisfacer las necesidades de todos, su distribución es irregular, lo cual origina serios problemas de acceso y abastecimiento en muchos países. Tal es el caso de Venezuela cuya población se encuentra distribuida mayoritariamente al norte del Orinoco.

A ellos debemos agregar los efectos que la contaminación está teniendo sobre la calidad del recurso, debido a los residuos humanos, industriales y agrícolas que son depositados sin control en los cuerpos de agua.

En el año 2007 el gobierno nacional inició un proyecto llamado “Plan Nacional de Recursos Hídricos” que nació para identificar, ordenar y cuantificar la cantidad y calidad de las aguas, superficiales y subterráneas, y hacer la prospección del recurso agua en el corto, mediano y largo plazo.

Esperemos que pronto podamos conocer los resultados de este Plan, y cómo todos los ciudadanos y sectores del país podemos colaborar para alcanzar sus metas.

Tal y como lo cita su página web, sus objetivos estratégicos son:

  • Conservación de las fuentes de abastecimiento.
  • Uso racional y sostenible del agua.
  • Cubrir las necesidades actuales y futuras de agua.
  • Realizar un manejo y aprovechamiento racional y sostenible.
  • Recuperación de cuerpos de aguas, cuencas hidrografitas, y ambientes degradados.
  • Recabar producir, y disponer datos, información y conocimientos para el procesamiento y análisis.
  • Impulsar el desarrollo de bienes y servicios para satisfacer los requerimientos del Plan.