La ecoeficiencia es una cultura organizacional que guía a todos los sectores de la sociedad a asumir su responsabilidad con la sustentabilidad.

La visión central de la ecoeficiencia se resume en “producir más con menos”, utilizando menos recursos naturales (agua y energía) en el proceso productivo, reduciendo la generación de residuos y desechos, y atenuando la contaminación. La meta final de la ecoeficiencia es la elaboración de bienes y la prestación de servicios, a precios competitivos, que satisfagan las necesidades humanas y eleven la calidad de vida de la población.

La ecoeficiencia también promueve un ecodiseño integral de tecnología para reducir la intensidad de uso de materiales y energía durante la producción, además de impulsar la reutilización de insumos a través de procesos de reconversión tecnológica y de reciclaje, aumentando la funcionalidad de los productos y su durabilidad.

Todo lo anterior contribuye a que las empresas que son ecoeficientes sean más competitivas, adaptando y readecuando los sistemas productivos existentes a las necesidades del mercado y del ambiente, impulsando niveles más altos de desarrollo económico, social y ambiental.

¿Cómo aplicar la ecoeficiencia?

De muchas maneras. Lo importante es entender el funcionamiento de la organización, y detectar donde se pueden aplicar las mejores prácticas ambientales conocidas y las mejores tecnologías.

Los aspectos fundamentales de un programa de ecoeficiencia comprenden:

Gestión integral de los residuos sólidos

Gestión integrada del agua

Gestión sostenible de la biodiversidad

Uso racional de la energía eléctrica, incluyendo el aprovechamiento de energías limpias o renovables

Uso racional y sostenible de materias primas, incluyendo productos, bienes y servicios ambientalmente certificados

Control de la contaminación del agua, del aire y de los suelos, incluyendo la contaminación sonora

¿Quién puede hacer un programa de ecoeficiencia?

Todos. Desde un hogar y un condominio, hasta un colegio, una empresa o un grupo de empresas.

La ecoeficiencia constituye el medio más adecuado para que las empresas puedan medir su desempeño ambiental y productivo.